Con una importante convocatoria, Rosario fue escenario este lunes del octavo foro de consulta pública sobre el anteproyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Hubo más de ochenta oradores. La mayoría respaldó la iniciativa. También hubo críticas.
Organizaciones sindicales, sociales, políticas y estudiantiles; instituciones oficiales y académicas; referentes del cooperativismo y trabajadores de prensa desbordaron ayer la sede de gobierno de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) a fin de involucrarse en el debate en torno a la iniciativa del gobierno nacional de modificar la vieja ley de radiodifusión creada en 1980, durante la dictadura militar.
El encargado de abrir el foro fue el rector de la UNR, Darío Maiorana, quien dio la bienvenida a los cientos de participantes, entre los que se destacaba la presencia de estudiantes de comunicación social y periodismo. En el panel de apertura estuvieron el titular del Comfer, Gabriel Mariotto; el diputado kirchnerista Agustín Rossi; el vicerrector de la UNR, Eduardo Seminara; y el director de Comunicación Social de la provincia, Rubén Galassi. Después llegaron las intervenciones de las organizaciones y particulares –en total hubo más de ochenta oradores–, que defendieron el proyecto, algunos presentaron propuestas concretas para la futura ley y otros señalaron sus críticas.
El titular del Comfer sostuvo que los contenidos del anteproyecto de comunicación audiovisual “son preceptos de la democracia, no son de ningún partido en particular; son conceptos de vida que, cuando recuperamos la condición de vida plural y democrática en el 83, ya teníamos que haber logrado discutir en el Congreso”.
Durante su intervención, Mariotto dijo no tener dudas de que “después de terminar todos los foros, después de registrar todos los aportes de la ciudadanía, y conformar el proyecto del Ejecutivo que va a ir al Congreso, los diputados y senadores van a sentir el respaldo de esta vocación de la sociedad argentina de haber participado”.
Para el funcionario nacional que trabajó en la redacción del anteproyecto de ley, “es necesario resignificar la cultura popular e instalar el tema de la comunicación en la agenda política, pese a las presiones del establishment y el silencio de los monopolios mediáticos”.
Por su lado, el vicerrector de la UNR, Eduardo Seminara, destacó: “Para quienes venimos del campo de la comunicación es un orgullo que la decisión del Comité de Radiodifusión, como de la presidencia de la Nación, hayan trasladado a las universidades de todo el país como centro de este debate”. Y puntualizó: “Es un orgullo porque nos reivindica como un foro de libertad pero también como un foro de ideas democráticas”.
El presidente del bloque de diputados nacionales del Frente Para la Victoria, Agustín Rossi, sostuvo que “con esta metodología de discusión se está buscando, sobre la estructura de la misma ley de comunicación, niveles de participación y de consenso con estos foros que se están realizando en todo el país”.
“Hay que reivindicar lo que va a ser el futuro sistema de medios nacionales, con participación parlamentaria y participación de la segunda y tercera minoría parlamentaria en el sistema de medio y en el Comfer. Estos son, desde el punto de vista político, los hechos más destacables; seguramente las cuestiones técnicas quedan para ser abordadas por los participantes”, precisó el legislador nacional.
A su turno, Galassi expresó que “como sociedad democrática, es un imperativo ético discutir en profundidad (el anteproyecto), considerando todos los aspectos de la actividad audiovisual, pero una vez cumplido ese proceso, que vaya al Parlamento para que sea sancionado definitivamente”.
Como Rossi, Galassi consideró como “muy auspiciosa la metodología de discusión de este proyecto, en función de que la comunicación es un tema que involucra a toda la sociedad y no a un sector en particular”.
El foro de consulta pública arrancó a las 9 y se extendió hasta la media tarde. Los participantes entraban y salían casi sin cesar de la sede de la UNR, que se vio literalmente desbordada en su capacidad. Cooperativas ligadas a la comunicación también marcaron presencia durante la jornada de debate. Algunos sectores resaltaban la importancia de que los principales partidos de fútbol lleguen a través de la TV abierta, uno de los puntos que propone la iniciativa gubernamental. Era notoria la asistencia de estudiantes de comunicación social y periodismo, la mayoría con grabadores en mano para registrar todo lo que se decía en relación al proyecto de ley de comunicación audiovisual.
El debate posterior a las exposiciones de los panelistas estuvo presidido por el coordinador general del Comfer, Luis Lázzaro. Cuando se abrió el listado de oradores, el primero en tomar el micrófono fue el secretario general del Sindicato de Prensa Rosario (SPR), Edgardo Carmona. “Este proyecto de ley es una bisagra para la sociedad en su conjunto. Es necesario cambiar una ley que conserva el espíritu de la doctrina de seguridad nacional. Por eso, saludamos la valentía del gobierno nacional de impulsar un debate abierto en torno a este anteproyecto de ley, que propone transparencia en las licencias, es antimonopólica y apuesta al federalismo”, destacó el dirigente.
“Este proyecto de ley de Medios es estratégico y busca distribuir riquezas. Con la división del espectro de frecuencias, con un 33 por ciento para entidades sin fines de lucro, se generarán nuevos puestos de trabajo. Y algunos sectores de la oposición, como la UCR de Gerardo Morales que dice que es una ley mordaza, le digo que dejen de hablar por nosotros, porque desde hace muchos años venimos trabajando en una propuesta democrática para modificar esta ley”, siguió Carmona.
Después habló Daniel Fossaroli, de la Federación Argentina de Radios Comunitarias. “La comunicación es un derecho y este proyecto de ley de Medios reafirma nuestra histórica pelea. Desde las radios comunitarias reclamamos igualdad de oportunidades y este proyecto levanta la bandera de Farco. En cuanto al 33 por ciento de las frecuencias para organizaciones sin fines de lucro, pedimos que se contemplen las distintas características que tienen las emisoras comunitarias”, sostuvo.
Una de las críticas al proyecto de ley partió desde estudiantes de Comunicación Social nucleados en la agrupación Santiago Pampillón, al frente del centro de estudiantes de esa casa de estudios. “Frente a una legislación que tiene una vigencia de 29 años, ¿son suficientes estos 60 días para que todas las voces puedan participar y hacerse oír? Por lo demás, ¿no es demasiado estrecho el sentido público de un debate que se realiza en nuestras universidades cada vez más elitistas?”, plantearon.
“Estas restricciones del debate, sus términos y tiempos, van en dirección contraria a generar una legislación que contenga las demandas de aquellos y aquellas cuyas expresiones hoy son excluidas o marginadas. En fin, va en detrimento de la posibilidad de construir una ley con sentido popular y emancipador”, opinaron los estudiantes, que difundieron su propuesta a través de un comunicado.
Fueron más de ochenta los oradores, cada uno con siete minutos para exponer sus posturas en referencia al proyecto del Ejecutivo que toma como base los 21 puntos de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, conformada por más de 300 organizaciones del campo popular que vienen con esta pelea desde hace años. Docentes de la facultad de Comunicación agrupados en Carta Abierta, la Federación de Cooperativas de Telecomunicaciones, referentes sindicales de la provincia, trabajadores de prensa, referentes de organizaciones sociales, entre otros, desfilaron por el micrófono que estuvo abierto a todas las opiniones.
(Parte de esta nota se publica en la edición del 21 de abril del diario El Ciudadano)
