
Correa destacó su mérito “histórico” de ser el único postulante en las urnas desde el retorno a la democracia que ganó en primera vuelta electoral. Además, fustigó al “establishment de derecha” y la oposición, dentro de la cual ubicó a la “prensa vendida”.
El reelecto presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró este lunes que su cómodo triunfo en las elecciones de ayer constituye “un espaldarazo” del pueblo a su proyecto de socialismo y aseguró que “no habrá cambios sino profundización de lo hecho”.
En un encuentro con la prensa extranjera, Correa subrayó que “no habrá cambios, sino profundización de lo hecho”, y fustigó a la derecha y la oposición, dentro de la cual ubicó a la “prensa vendida”, que no pudieron quitarle “un solo voto y más bien se comieron entre ellos”.
Correa destacó su mérito “histórico” de ser el único postulante desde el retorno a la democracia en 1979 que ganó en la primera vuelta electoral “a pesar de no ser el candidato del establishment” y ratificó que en su nuevo mandato se mantendrá abierto al diálogo “hacia quienes quieran aportar al proyecto político”.
La confirmación del buen momento de Correa es paralela a la definición de Gutiérrez como el nuevo jefe de la oposición y a la consolidación de Jaime Nebot como otra figura de peso entre los opositores, a partir del casi 70 por ciento de votos con que logró su reelección como alcalde de Guayaquil, la primera ciudad del país.
Según los cómputos oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE), con más del 70 por ciento de los votos escrutados hasta esta tarde, Correa, candidato de Alianza País, lograba el 51,7 por ciento de los votos, lejos del 27 por ciento que sumaba Gutiérrez.
Con todo, el candidato de la Sociedad Patriótica respondió con un "por supuesto" a la pregunta de Teleamazonas sobre si esperaba alcanzar una segunda vuelta.
"Por supuesto, eso es lo que nosotros estamos esperando y ya tenemos algunos indicios para ello", remarcó Gutiérrez, que reveló que su partido recuperó copias de actas oficiales de las juntas receptoras de votos que demuestran su triunfo en varias provincias, en contra de lo que señalaban los sondeos.
Detrás de Correa y Gutiérrez aparecen el magnate bananero Álvaro Noboa, con 11,61 por ciento, y la izquierdista Martha Roldós, con 4,51 por ciento, en tanto los otros cuatro candidatos no lograron sumar entre todos cinco por ciento de apoyo.
En la ronda de prensa Correa adelantó que, en política internacional, profundizará "sin miedos ni prejuicios" las relaciones con China e Irán, y la línea será "libre, independiente, sin colonialismos".
Consideró también que el fortalecimiento de la Unasur y el diseño de una nueva arquitectura financiera harán realidad la integración regional y sostuvo que ese proceso se apoyará en la complementariedad de los países sudamericanos y no en la competencia.
Sobre Estados Unidos, dijo que se mantendrá "la mayor cordialidad posible", considerando que es el primer socio comercial de Ecuador.
Al referirse a la crisis internacional y su impacto en Ecuador, sostuvo que "lo peor ya pasó" y proclamó que "2010 será un gran año".
Internamente, Correa explicó que continuará con su programa de inversión social y que, por ejemplo, en educación aspira a que en dos años no haya diferencia entre el sistema público y privado.
"Podemos hoy avanzar con mayor fortaleza y legitimidad", sentenció el mandatario y dijo que no le mintió al pueblo porque siempre fue "frontal" en su posición política de izquierda.
Con los guarismos oficiales, la incógnita se trasladó a cómo quedará la Asamblea Nacional -que reemplaza al Congreso, según la nueva Constitución-, donde el oficialismo parecía quedar al borde de la mayoría propia.
Según cálculos extraoficiales, de las 124 plazas del cuerpo, la Alianza Pais lograría 61 bancas y Sociedad Patriótica 23, y el resto se repartirían entre el Movimientro Popular Democrático, los partidos Socialcristiano y Renovador Institucional (PRIAN), la Izquierda Democrática, Pachakutik y algunas fuerzas provinciales.
Correa fue felicitado hoy por los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; Colombia, Álvaro Uribe, y Nicaragua, Daniel Ortega, y por la OEA, que celebró la normalidad del proceso.
(Fuente: Télam)
