
La decisión de Hermes Binner de pagar con mora la obra pública provocó un ida y vuelta con la oposición, y ahora Jorge Obeid sostuvo que “el aumento descontrolado del gasto corriente lleva a dejar de pagar proveedores, a endeudarse y emitir bonos”.
Después de que el gobierno de Hermes Binner decidiera de modo unilateral comunicarle a los contratistas de obra pública que dejaría de pagarles a 60 días, como fija la ley, para extender ese plazo a cuatro meses, las reacciones fueron variadas. Sciara sostuvo que las declaraciones del diputado Mario Lacava, quien había dicho que “la provincia entró en convocatoria de acreedores”, son “tremendo un disparate”, y el propio gobernador Binner tuvo que salir al ruedo y sostener a su ministro diciendo que “las obras las vamos a hacer al ritmo de nuestros ingresos”.
Tal vez al ver que hablaba la principal autoridad provincial, el ex gobernador Obeid decidió dejar sentada su opinión. "No hay que mezclar las cosas. Una cosa es el proceso electoral, las propuestas de los candidatos, y otra cosa es la gestión de gobierno que es obligación del oficialismo y la gestión de control de los actos de gobierno y en que se está gastando el dinero de la gente, que es obligación de la oposición”, apuntó el ahora diputado nacional sobre los cruces de acusaciones en torno de las finanzas provinciales.
“No hay duda de lo que nosotros dejamos cuando nos fuimos. Yo me siento muy tranquilo porque cuando deje el gobierno con 1.670 millones de pesos depositados en distintas cuentas, el gobernador Binner tuvo alguna duda respecto a los números, pidió una auditoría a la Auditoría General de la Nación y la auditoría confirmó que dejamos a la nueva gestión ese dinero. Fue un número inédito”, señaló Obeid, quien remarcó que a un año y medio de haber asumido la nueva gestión, la situación es “preocupante”.
“El anuncio de Sciara de la postergación de los pagos no es un anuncio aislado, sino que tiene que ver con otro que se hizo hace un mes, donde se establecía la posibilidad de lanzar bonos para pagar los sueldos. Incluso hubo algún ministro que dijo que en dos o tres meses podrían a no pagarse en tiempo y en forma los sueldos. Todo esto no es casualidad ni producto de la crisis internacional sino que es un problema de gestión”, remarcó el ex gobernador.
“La gran tentación del gobernante cuando se sienta en s sillón es la de aumentar los gastos. El tema es hasta donde se aumentan los gastos y en que se aumentan. Esto fue lo que marcó mis ochos años de gobierno y los de Reutemann, y que tuvo que ver con la preocupación por mantener el superávit fiscal, no endeudar la provincia y ser cuidadosos con el gasto. Pero, si al mes de asumir se duplica el gasto de los funcionarios políticos, después se duplica la planta de funcionarios políticos, duplica los viáticos, organiza tres festivales por semana con los artistas mas reconocidos, arma un gabinete juvenil, organiza los nodos, toda esa fiesta alguien la tiene que pagar”, finalizó Obeid.
