La decisión de autorizar la continuidad hasta fin de año del bar Rock & Feller’s en el edificio del Museo de la Memoria fue calificada “como un nuevo chantaje que el municipio acepta” desde organismos de defensa de los derechos humanos, que redoblaron la convocatoria a un acto de protesta en la esquina de Moreno y Córdoba para el viernes próximo, 29 de mayo, a partir de las 19. Allí se insistirá en reclamar que el bar deje de funcionar a fines de mayo, como estaba establecido, para que rápidamente el edificio cumpla la función que le fuera encomendada por ordenanza municipal tras una larga lucha de los organismos y un amplio abanico de sectores sindicales, sociales y políticos.
Lo que el secretario de Gobierno Horacio Ghirardi definió ante Rosario 12 como “un buen acuerdo” contempla además que los dueños del bar dejen en el edificio un ascensor, equipos de aire acondicionado y grifería que ellos instalaron. Además, los propietarios de Rock & Fellers se comprometieron a no hacer juicios contra el Estado.
Pero desde los organismos que más reclamaron en los últimos años que se avance con la creación del Museo de la Memoria los argumentos esgrimidos desde el municipio no resultan suficientes para justificar una nueva postergación de la transformación del edificio en el que funcionara el Comando del Segundo Cuerpo de Ejército, desde el que se coordinó la represión ejercida por la dictadura militar en una amplia zona del país.
“Hay compañeros que estuvieron allí que recuerdan que cuando los llevaron a ese lugar, con los ojos vendados, los hicieron subir por la escalera a las trompadas, así que lo del ascensor…”, marcó Norma Ríos, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Apdh), en diálogo con este diario digital.
“Nosotros queremos que se vayan ya. Yo integro la comisión del Museo de la Memoria y valoramos los avances que se fueron dando, como la expropiación (aprobada por la Legislatura provincial), que siempre los vivimos como logros, pero esto de la prórroga es un nuevo chantaje que el municipio acepta”, añadió Ríos.
“Venimos trabajando mucho para que esto sea una casa del campo popular, no otro espacio de élites intelectuales. Pero más allá de lo que se haga, queremos que se vaya Rock y Feller’s”, remarcó Ríos, que recordó que entre los convocantes al acto del viernes próximo se cuentan, además de la Apdh, la Unidad Antirrepresiva por los Derechos Humanos (Wad), el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh) y varias agrupaciones más, que barajan distintas modalidades de adhesión a la movida, como por ejemplo una vigilia desde el día anterior.
