Trabajadores de la construcción, nucleados en Uocra Rosario, se movilizaron este miércoles por el centro rosarino en defensa de los puestos laborales. “Comenzamos a notar que hay un desacelere en la actividad, que en los próximos meses impactará de lleno en el trabajo de los albañiles”, alertó Julio Palma, secretario general de la delegación local de la Uocra. “Hubo algunos despidos pero estamos a tiempo de revertir la situación”, sostuvo.

Además, reclamaron la suspensión por 120 días del nuevo Código Urbano, como ya habían hecho por su lado los empresarios del sector. Ambas partes fueron convocadas por el municipio para este viernes a una reunión en la Intendencia.

La marcha de la Uocra partió desde la sede del sindicato (Oroño y Córdoba), pasó por la Cámara de la Construcción y finalizó en la Intendencia. Dirigentes gremiales y empleados del sector entregaron un petitorio, tanto a los empresarios del ladrillo como a las autoridades municipales, donde pidieron que se suspenda por 120 días el nuevo Código Urbano a fin de generar una “reactivación de la actividad”.

En este sentido, el Colegio de Arquitectos y las cámaras que representan a las inmobiliarias y a los empresarios de la construcción habían solicitado la semana pasada que el municipio “revea” el Código Urbano, aprobado el año pasado en el Concejo después de un intenso debate. El intendente Miguel Lifschitz convocó a empresarios y trabajadores a una reunión para mañana en el Palacio de los Leones donde se abordará el tema, aunque de antemano descartó la posibilidad de modificar la normativa.

En tanto, el sector patronal se reúne hoy a los efectos de unificar una posición de cara a dicho encuentro. Cabe recordar que el Colegio de Arquitectos y la Cámara de la Construcción habían pedido como condición para asistir a la convocatoria oficial que se “suspenda” el Código que regula la edificación en la ciudad. Uno de los puntos que más los irrita es el límite en la altura –no pueden superar los siete pisos– de los edificios que se construyen en el centro.

“Estamos viendo que van terminando algunas obras y que no se empiezan nuevas. Muchos albañiles desocupados vienen al sindicato a pedir trabajo. Si bien la situación aún no es grave, creemos que hay que abrir el paraguas porque todo tiende a empeorar”, indicó Palma con preocupación. “Una de las posibilidades planteadas en el petitorio es que se suspenda por 120 días el Código para que se reactive la actividad”, continuó el titular de la Uocra.

Palma consideró que los empresarios del sector (Cámara Inmobiliaria, Cámara de la Construcción y la Asociación de Empresarios de la Vivienda) “deberán resolver sus cuestiones con la Municipalidad”. “Nosotros estamos preocupados por la pérdida de puestos de trabajo y eso es lo que defendemos”, expresó el dirigente sindical, al tiempo que confirmó su presencia en la reunión convocada por el intendente Lifschitz.

Ángel Seggiaro, secretario de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), dijo que su sector asistirá a la convocatoria de la Municipalidad “para intercambiar opiniones en torno al Código Urbano”. “Notamos que hemos ingresado en una pendiente negativa y si no actuamos cuanto antes la situación se agravará en los próximos seis meses. Ya vemos que la actividad se retrotrajo y eso repercute en el nivel de empleo”, sostuvo el arquitecto Seggiaro.

Por su lado, el titular de la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Rosario, Javier Grandinetti, prefirió no hacer declaraciones a la espera de la resolución que adopten hoy los empresarios del sector cuando se reúnan para acercar posiciones en relación a los “problemas” que atraviesa la construcción y el reclamo para que se retoque el nuevo Código Urbano, actualizado el año pasado por iniciativa de la Secretaría de Planeamiento municipal.

Los manifestantes representados por la Uocra fueron recibidos ayer por Horacio Ghirardi, secretario de Gobierno municipal. “Nos manifestaron su preocupación por la baja en la actividad y la potencial pérdida de puestos laborales. Compartimos esa preocupación, pero me parece apresurado relacionar la baja de la actividad con una normativa. Hay que tener en cuenta que la construcción se desaceleró en otras grandes ciudades igual que en Rosario, y esto está más relacionado a un contexto de crisis mundial”, indicó el funcionario.

Con respecto a la reunión de este viernes, a las 14, Ghirardi dijo que desde el municipio están abiertos a cualquier propuesta para que se verifiquen cuestiones formales del Código Urbano. “Estamos interesados en colaborar y defender el trabajo en la construcción, un sector de la economía que sin dudas es multiplicador”, indicó el secretario de Gobierno.

La construcción fue uno de los sectores de la economía que más repuntó en los últimos años y que más mano de obra generó. El boom del ladrillo explotó al compás de otro boom, el sojero, que permitió a productores de toda la región invertir en departamentos. También es un sector con altos índices de trabajo en negro, que en el último tiempo tuvo que lamentar víctimas fatales producto de la falta de controles de higiene y seguridad –cuando no el descuido del propio obrero, por lo general inexperto–, sin olvidar la irresponsabilidad empresarial en determinados casos.
 

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