
La médica cubana Hilda Molina llegó al país la madrugada de este domingo y luego de 15 años se reencontró con su hijo, Roberto Quiñones. Al arribar al aeropuerto internacional de Ezeiza, fue recibida por sus familiares, entre ellos, sus nietos de 13 y 8 años, a quienes no conocía. Aclaró no tener "rencor" con las autoridades cubanas, quienes en los últimos días la autorizaron a viajar. Este sábado, los familiares habían sido recibidos por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Según adelantaron sus familiares Molina hablará con la prensa a las 16 en una conferencia. "Me voy a quedar en la Argentina todo el tiempo que demande la salud de mi madre", adelantó la neurocirujano de 66 años.
La médica cubana Hilda Molina agradeció "a Dios y a todos los que me ayudaron" y dijo estar "muy emocionada" al reencontrarse con su familia después de 15 años en el aeropuerto internacional de Ezeiza.
Molina llegó a la Argentina en un vuelo de la empresa Copa Airlines procedente de Cuba después que el gobierno de aquél país le dio el permiso para viajar.
En el aeropuerto de Ezeiza, adonde llegó pasadas las 6.20, Molina fue recibida por su hijo Roberto Quiñones y sus nietos de 13 y 8 años a los que la científica no conocía y con quienes se abrazó y luego posó para las fotografías.
"Estoy agradecida a Dios y a todos, a todos los que me ayudaron para estar aquí", alcanzó a decir Hilda, de 66 años y luego se retiró hacia otra zona de la estación aérea para partir luego hacia el domicilio particular de Quiñones.
En tanto, este sábado, antes de abordar el avión, Molina había declarado no guardar "rencor" hacia las autoridades cubanas.
También el sábado los familiares de la médica cubana fueron recibidos por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la residencia de Olivos horas antes de que la jefa de estado partiera rumbo a Ginebra para disertar ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Al término del encuentro en Olivos, Quiñones agradeció a la Presidenta y dijo que "Cristina intervino con sensibilidad de madre" y reiteró que "no tengo palabras para agradecer al gobierno argentino por las gestiones realizadas" para que la medica pudiera salir de Cuba.
"Desde el 2003 Cristina Fernández de Kirchner viene trabajando en el tema como senadora nacional y ahora lo hizo como Presidenta al igual que lo hizo el ex presidente Néstor Kirchner y lo han hecho con mucho tacto y prudencia", afirmó ayer Quiñones que está radicado en la Argentina donde trabaja como médico.
Al llegar al país, Molina se esperanzó: "Ojalá haya un cambio en la política migratoria cubana, porque a mí me costó 15 años", y sostuvo que "en un mundo civilizado del siglo XXI esto no podía continuar".
"Me dieron el permiso porque mi madre está grave, en terapia, y a ella no la voy a dejar así", señaló Molina, y agregó que "está muy delicada pero esto será una buena medicina para ella y me quedaré (en el país) todo lo que requiera la salud de mi mamá".
En la carta que le envió al presidente cubano Raúl Castro para pedir permiso para viajar a la Argentina a visitar a su madre "le dije que mi mamá está grave y que podía morir, y le dije que estaba dispuesta a ir a Iglesia Católica para que oficie de testigo de que cuando cerrara los ojos mi mamá iba a volver".
"Le puse el corazón a esa carta", sostuvo Molina, y añadió que "quería que me contestara por sí o por no, pero que no me dejara la incertidumbre".
(Télam)
