A las 18:49, por teléfono desde Buenos Aires, el periodista Luis Novaresio se sinceró por Radio 2. “Estoy conectado a la radio por Internet y estoy escuchando el análisis de la nada”. Todos coincidieron. En los 50 minutos previos a esa confesión, los conductores y movileros de TV y radio no pararon de tirar encuestas de boca de urna con números psicodélicos. Incluso, Ariel Borderi profirió unas cifras acompañadas con la siguiente frase: “Es de una fuente incontrastable”, sentenciando el valor absoluto de sus guarismos.
Ninguno de los comunicadores sociales se tomó la molestia de citar la verdadera fuente de sus porcentajes, y tras el sinceramiento del doctor Luis, todos siguieron haciendo lo mismo, “analizando la nada”, seguros de que el blanqueo público los habilitaba a seguir especulando en el aire y así llenar horas de radio y confusión.
