Trabajadores de la empresa Paraná Metal comenzaron este miércoles la primera de tres jornadas de volanteadas para denunciar, según informó la UOM de Villa Constitución, la “difícil situación” que atraviesan “como consecuencia de la baja producción con la que opera la fábrica en la actualidad y por la intransigencia del directorio de acordar con los compañeros medidas que puedan mejorar la situación salarial”.
Desde el gremio encabezado por Alberto Piccinini indicaron que las volanteadas, que se iniciaron este miércoles y continuarán mañana y pasado mañana entre las 10 y las 14, tanto en la puerta de la fábrica como en la plaza central de Villa Constitución, son el comienzo de medidas de protesta que podrían profundizarse en caso de que no haya respuesta a los reclamos.
“La crítica situación de los trabajadores se agravó ante el magro medio aguinaldo percibido en esta ocasión. Como la empresa se atuvo a liquidarlo tomando en cuenta solo los días trabajados el monto fue sustancialmente menor que el acostumbrado. Recordemos que durante enero la planta estuvo parada y luego recomenzó su operación con un sistema de suspensiones rotativas, por lo que los días tomados cómo válidos para liquidar el aguinaldo hizo que éste sufriera un grave deterioro”, explicaron desde el sindicato.
“A ello se le suma que en los últimos meses la Ansés descontó a todos los trabajadores la ayuda escolar y las asignaciones familiares que pagara a principio de año ya que no figuraban aportes en los meses que se toman de referencia para otorgar estos beneficios”, agregaron.
Además, desde la UOM convocaron a una reunión con representantes de distintos sectores de la comunidad villense para “informar a las fuerzas vivas de la ciudad la difícil situación que atraviesan los metalúrgicos de nuestra región dada la crítica coyuntura socioeconómica que nos afecta, en especial a los trabajadores de la empresa Paraná Metal”.
El volante que se empezó a repartir este miércoles se titula “La historia sin fin, Paraná Metal otra vez” y expresa que los trabajadores de la autopartista –la ex Metcon- se ven “nuevamente obligados” a movilizarse por sus “derechos más elementales: la vivienda y la comida”.
“Es de público conocimiento el acuerdo que se realizó entre Paraná Metal y los trabajadores de dicha empresa, lo que no es de público conocimiento son las necesidades por las que atraviesa el compañero puesto que el conflicto dejó en una situación sumamente delicada las finanzas de todos los que pasamos por esa tremenda experiencia tanto trabajador directo como indirecto”, continúa.
“A raíz de ésto ya son insostenibles los alquileres, la educación, la alimentación, la vestimenta, etc. ya que un gran número de compañeros no alcanzamos ni siquiera la canasta de alimento. Siempre se ha dicho que el trabajo dignifica al ser humano, pero de qué dignidad hablamos cuando no podemos poner un plato de comida en nuestras mesas”, señala luego el volante.
Y agrega: “Todos sabemos que el medio aguinaldo es para el trabajador un ingreso vital en la economía del hogar, hoy Paraná Metal se vale de un tecnicismo y se apropia de una parte importante de dicho aguinaldo deteriorando aún más el nivel de vida al cual nos debimos ajustar, puesto que el promedio de días trabajados es de 10 a 12 por mes y con la suspensión al 70 por ciento del sueldo neto se torna imposible cumplir con todas las obligaciones y tener una vida digna”.
“El conflicto de Paraná Metal no terminó, muy por el contrario el ajuste y el atropello parece ser el camino elegido por la dirección de la empresa para hacer caja y poder hacer frente a las obligaciones, y detrás de esta máscara introducir políticas a las que siempre hemos resistido y que hasta el momento no han podido implementar”, concluye el texto.
Paraná Metal fue adquirida por el empresario Cristóbal López a comienzos de este año, tras estar más de dos meses cerrada, lo que provocó gran incertidumbre respecto de la continuidad de los más de mil puestos de trabajo que estuvieron en juego.
