Apriete del ex corredor a Latorre:

“A lo largo de su trayectoria hizo una carrera unipersonal tirando gente a la banquina”, dijo la senadora santafesina sobre su ex jefe, Carlos Alberto Reutemann. Además, aseguró que tras firmar el dictamen de mayoría para prorrogar las facultades delegadas, el propio Reutemann la llamó para pedirle que renuncie a su banca y para amenazarla. Al respecto de su posible dimisión Latorre sostuvo que “la única manera de que deje la banca es si me destituye el mismo Senado” y que “si Reutemann quiere, que renuncie él”. “Estoy en el corazón de una feroz operación de prensa encabezada por Reutemann”, consideró la senadora en una nota publicada este lunes. "Yo no soy una figura boluda que pone la firma", resaltó e insistió en que hay golpistas en el sector del campo.

Según el diario Página 12, la operación habría buscado despegar al ex corredor de Fórmula 1 de la firma del dictamen que permitió el tratamiento y la aprobación de la prórroga de las facultades delegadas al Poder Ejecutivo.

“Todos se aprovecharon de un error involuntario y hacen leña del árbol caído. Pero al frente de la operación está él, que está aconsejado por la mujer y la hija, que no entienden de política”, afirmó Latorre.

La senadora fue muy crítica con el ex mandatario y dijo que “no soy una más de los que tiró en la banquina, a lo largo de su trayectoria hizo una carrera unipersonal tirando gente a la banquina”.

El matrimonio político duró casi veinte años y se fue a pique en pocos días. Sin embargo, las fisuras, invisibles desde afuera, venían desde hace un tiempo, cuando Latorre comenzó a denunciar los ánimos golpistas de ciertos sectores del campo. “Ahí Reutemann me llamó y me dijo "dejate de declarar eso, que los Kirchner se vayan cuando se tengan que ir’”, contó la senadora justicialista.

–¿Ahí fue que comenzaron sus diferencias?

–Claro, yo planteo la defensa irrestricta de la Presidencia, sea quien sea el que ocupe el cargo, y él me pide que no declare más eso. El campo quiere tumbar a Cristina. Y yo, aunque fui y voy a seguir siendo opositora, no lo puedo dejar pasar. Voy a seguir defendiendo los intereses del campo, porque ésa es la idiosincrasia de mi provincia, pero antes que nada están las instituciones.

–¿Reutemann le pidió la renuncia porque usted no obedeció sus instrucciones?

–No. Yo no soy una figura boluda que pone la firma. El no conoce de técnica legislativa, él es un personaje de alto perfil político, pero el trabajo legislativo lo hacía yo. Nunca me decía cómo votar, si no conoce la interna del Parlamento. El está para otras cosas. Y ahora tenía que despegarse de las críticas y por eso quiso tirarme a la banquina.

–Desde el PJ santafesino señalan que el escaño les corresponde a ellos, y no a usted, y por eso piden su renuncia…

–A mí el PJ de la provincia no me quiere, nunca me quiso. Y aun así Reutemann me puso en la lista. Si bien es cierto que hice mi carrera de la mano de él, que no se crea que todos los votos de junio son suyos. Si él me puso ahí es porque para algo le servía. Y no soy una más de los que tiró en la banquina, a lo largo de su trayectoria hizo una carrera unipersonal tirando gente a la banquina. Pero yo no me voy a quedar ahí. Como bloque unipersonal, formo parte del interbloque Federal, de quienes he recibido todo el apoyo y la solidaridad, así que seguiré trabajando desde ese lugar.

–¿Cómo responde a las acusaciones de Giustiniani, que dijo que usted se “borocotizó”?

–La oposición no se hace cargo de sus errores y por eso aprovechan la volada para llevar agua a su molino. Pero si se fijan, cuando se llevó el proyecto al recinto yo voté negativamente, y Reutemann en esa misma sesión se quedó en su despacho y no votó, ni en contra de los superpoderes ni por la ley de emergencia agropecuaria (ver aparte).

–¿Se siente responsable de que el Gobierno haya prorrogado las delegaciones de poderes?

–Mirado con el diario del lunes, quizá no debería haber firmado nada, pero era una pelea que se había perdido antes. Concretamente cuando el campo, que se cree que es gobierno, no juntó los votos necesarios, como sí pasó con la 125. En cualquier escenario, esa ley iba a ser votada. Hubo una torpeza administrativa del secretario de la comisión, que no fue a buscar la firma del senador pampeano Rubén Marín. Con la firma de Marín les alcanzaba. Y en el peor de los casos, el oficialismo iba a pedir una sesión especial.

Informe: Nicolás Lantos.

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