El boom de la construcción se encuentra en una etapa de transición, donde los inversores se encuentran en un estado de incertidumbre extrema, esperando a que se aclaren las perspectivas económicas. Algunos entienden que el 2010 va a ser mejor que el presente año y por lo tanto hay que salir a tomar posiciones ahora, mientras otros creen que hay que esperar un poco más.
Por estas horas aparecen distintos discursos en relación a como debe funcionar la política económica, mientras desde los sectores ligados a la producción primaria se pide que el Estado no tenga incidencia en la economía desde la Industria se reclama mayor acción y participación del gobierno. Ejemplo de ello es el pedido hecho por los constructores santafesinos para que el Estado en los tres niveles dinamice la obra pública.
Según un relevamiento hecho por la Cámara Argentina de la Construcción Delegación Rosario, desde febrero del 2008 a mayo del 2009 se la construcción perdió 10 mil puestos de trabajo de los cuales 7 mil están directamente ligados a la obra pública.
Entre los años 2005 y 2008 el Estado construyó 10 mil viviendas, en la provincia de Santa Fe, mientras que en la actualidad sólo se están construyendo 130.
Desde la Cámara entienden que no fueron felices las recientes declaraciones del ministro Ángel Sciara donde planteó la idea de recortar obra pública para cumplir con el pago de aguinaldos.
Ricardo Griot, presidente de la institución que agrupa a los constructores, entiende que no es un problema de banderías políticas el problema de la obra pública sino por el contrario es un problema de índole cultural e ideológica la visión que pone como gasto a la obra pública y no como inversión. El concepto es que la obra del estado es genuina generadora de empleo y a su vez promueve la mejora en la calidad de vida de los ciudadanos.
En los próximos meses la cámara tendrá culminada una propuesta integral para promover un plan de obra pública provincial a largo plazo. Uno de elementos a estudiar es un mejoramiento en la instrumentación del compre santafesino, el ejemplo a tomar es la provincia de Córdoba, donde se le hace imposible ingresar a la Obra Pública de la empresa mediterránea a cualquier empresa que no sea cordobesa.
A fin de año vence la concesión que tiene AUFE de explotación de la autopista Rosario Santa Fe, esta empresa cuenta en su seno con una participación minoritaria de constructoras santafesinas, la idea es que en los pliegos de la licitación para renovar la concesión se incluya una cláusula que obligue a quienes se presenten a tener a empresas de nuestra zona con capital mayoritario, esta va a ser una carta brava porque incluiría una tercera vía de circulación en la autopista.
A su vez, los constructores santafesinos no tienen palos solo para el Estado, porque existe un fuerte malestar con la situación que se está dando con el sector privado porque las grandes obras privadas que se están haciendo en Rosario, (el casino, puerto norte, ciudad ribera y Forum) no involucran a empresas santafesinas y los proveedores de estas obras no pertenecen a la región.
La pérdida de puestos de trabajo en la construcción tiene distintas perspectivas, porque para la UOCRA Rosario la situación de caída en la oferta laboral porque, según el sindicato, la obra pública tiene poca incidencia en Rosario, aunque la filial de Santa Fe Capital del gremio de los constructores en el Gran santa Fe se perdieron casi 8.500 puestos de trabajo porque de 13.500 afiliados que había en el 2008 se pasó drásticamente a 5.100 en el 2009.
Para entender la incidencia de lo que significa la construcción en el Gran Rosario debemos tener en cuenta que el total de personas ocupadas en el gran Rosario llegó a 530.811, según el IPEC, durante el último cuatrimestre del 2008. De ese total 115 mil trabajadores se desempeñan en el ramo comercial, Mientras que en la industria manufacturera se desempeñan 85 mil trabajadores, a este número hay que sumarle 51 mil obreros de la construcción.
Esto implica que la sumatoria de obreros industriales y trabajadores de la construcción llegan a 136 mil puestos de trabajo, superando con holgura al sector comercial.
