Golpista sin honor. Por disposición del Ministerio de Defensa de la Nación, el ex coronel carapintada Mohamed Alí Seineldin, que murió este miércoles a las 75 años, no podrá se saludado con la pompa que se designa con la extraña expresión “honores militares”.

Seineldín encabezó la rebelión militar carapintada de Villa Martelli, durante la presidencia de Raúl Alfonsín. La rebelión concluyó con un supuesto acuerdo entre el líder carapintada y el general Isidro Cáceres.

El 3 de diciembre de 1990 protagonizó un nuevo alzamiento militar, esta vez durante el gobierno de Carlos Menem. El levantamiento militar fue el último desde el regreso de la democracia y dejó un saldo de 13 muertos y 30 heridos.

Por su responsabilidad fue condenado a cadena perpetua y cumplió prisión en el penal de Magdalena, provincia de Buenos Aires. En 2003, el entonces presidente Eduardo Duhalde lo benefició con un indulto y desde ese momento se encontraba en libertad pero ya alejado de la vida pública.
 

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