Evo Morales homenajeó a los indígenas asesinados en 2008 por paramilitares en Pando, al norte del país, en un intento de golpe de Estado, y afirmó que las investigaciones del Gobierno y la ONU demuestran la "masacre del movimiento campesino indígena".
Con estos dichos, el presidente de Bolivia deslegitimó las versiones que se refieren a los sucesos como un enfrentamiento armado. A la vez, Morales expresó que el asesinato de 15 a 18 campesinos amazónicos "se inscribe en el largo historial de vejaciones contra los pueblos originarios de América Latina". Además, recordó que la masacre estuvo enmarcada en un intento de golpe de Estado cívico llevado adelante por la oposición secesionista. Finalmente, el presidente boliviano exigió que haya Justicia. Y asumió que el Estado debe ser responsable de condenar a los culpables.
El perfecto de Pando durante los sucesos, Leopoldo Fernández, está imputado por el asesinato de los indígenas amazónicos. Desde el 18 de septiembre de 2008 se encuentra recluido en una cárcel de La Paz a la espera de un juicio que se activará en octubre.
(Fuente: Agencia Rodolfo Walsh)
