El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, quien se encuentra refugiado en la sede diplomática, relató que la policía atacó el lugar y que hay caos en la Capital. “Hay que intervenir para que no se reprima más a los hondureños”, afirmó. Los efectivos procedieron según la orden del gobierno de facto de Roberto Micheletti, quien decretó el toque de queda y cerró los cuatro aeropuertos internacionales del país.
Militares rodearon la embajada de Brasil, donde se aloja el mandatario depuesto, y expulsaron a los manifestantes por violar el toque de queda dictado por el gobierno de facto. Cerraron los aeropuertos internacionales del país.
El ex mandatario en declaraciones radiales dijo que “han venido a atacar la Embajada de Brasil, hay un caos en la Capital, tienen tomada la Embajada, estoy llamando a todos los presidentes para que en Naciones Unidas se tomen acciones, que se respete la carta de la OEA, hay que intervenir para que no se reprima más a los hondureños”. “Hay que detener la dictadura en Honduras”, añadió.
Momentos de alta tensión se vivieron en las primeras horas de la mañana. Fuerzas policiales procedieron a desalojarlos para establecer un cerco y se produjeron enfrentamientos, con balas de goma y gases lacrimógenos, según confirmó el jefe policial Orlin Cerrato.
Los efectivos procedieron según la orden del gobierno de facto de Roberto Micheletti, quien decretó el toque de queda y cerró los cuatro aeropuertos internacionales del país.
El jefe policial Orlin Cerrato, a cargo de las fuerzas que intervinieron frente a la sede diplomática, aseguró que "las personas fueron dispersadas y el orden público fue restablecido".
"Hay miembros de la Policía y de las fuerzas armadas apostados frente a la embajada. Por el momento, no hay detenidos", explicó Cerrato en declaraciones a Canal 11 de Honduras.
(Fuentes: Télam, Infobae, La Nación)
