
El Frente Nacional de Resistencia al golpe de estado del 28 de junio resolvió este lunes marchar en la capital hondureña a pesar del Estado de sitio resuelto por el gobierno golpista de Roberto Micheletti, según confirmó el líder campesino Rafael Alegría.
En medio de la crisis política y social más grave que vivió el país en su historia moderna, los golpistas emitieron un decreto que les permite suspender cinco importantes garantías constitucionales durante los próximos 45 días, entre ellas la libertad de circulación, expresión y reunión.
El canciller usurpador Carlos López Contreras dijo que la medida se tomó luego de que Brasilia decidiera el cierre de la misión diplomática en Honduras. Sin embargo, aclaró que eso no significa que se vaya a ingresar a la embajada, pero la palabra de los funcionarios golpistas no es tenida muy en cuenta por el pueblo hondureño, que aún considera posible un asalto a la representación brasileña en Tegucigalpa.
“Vamos para adelante, ningún estado de sitio nos va a detener”, expresó Alegría en diálogo telefónico con Télam luego de participar de una reunión de ese conglomerado de organizaciones opositoras al gobierno golpista, integrado por agrupaciones sindicales, indígenas, campesinas, estudiantiles y sociales.
El líder de Vía Campesina consignó que se nota en las calles de los suburbios un importante despliegue de policías y militares, y si bien aclaró que aún no habían emprendido la marcha hacia el centro de Tegucigalpa, era obvio pensar que allí la guardia se incrementara aún mucho más.
Al ser consultado sobre qué harán si son detenidos en el marco del estado de sitio, Alegría dijo que ninguno de los líderes leales al depuesto presidente Manuel Zelaya -alojado en la embajada de Brasil- descarta esa posibilidad, pero que están dispuestos a correr el riesgo.
Alegría confirmó también a esta agencia que esta madrugada el gobierno golpista “tomó militarmente” las instalaciones de Canal 36 y Radio Globo, los únicos medios de difusión leales a Zelaya, y los “sacó del aire”.
Lo último que se emitió por Radio Globo fue la voz de su director, David Romero, anunciando que se escuchaba un estruendo en las puertas de la emisora, reseñó DPA.
Por su parte, Esdras Amado López, director y uno de los propietarios del Canal 36, sostuvo que el cierre y ocupación de ese medio de comunicación fue “una barbarie, un atentado a la libertad de expresión y prensa y una grave violación a los derechos humanos”, según citó ANSA.
Respecto de las marchas de hoy contra el gobierno de facto, el representante campesino aseguró a Télam que la vocación de hacer frente a los golpistas es inmodificable, aunque el decreto de estado de sitio “sólo está hecho para legalizar la represión”, dijo.
El decreto ejecutivo fue aprobado el pasado martes y publicado el viernes en el diario oficial La Gaceta, pero recién anoche fue conocido por los medios de comunicación, confirmó Alegría.
Constitucionalistas hondureños consideraron que el decreto, antes de ser publicado en La Gaceta, debió ser aprobado por el Congreso Nacional, por lo que su vigencia “es ilegal”.
En el decreto se ordena “detener a toda persona que sea encontrada fuera del horario de circulación establecido (por el toque de queda) o que de alguna manera se presuma como sospechosos por las autoridades policiales y militares de causar daños a las personas o sus bienes”.
El gobierno golpista consideró que están rotas las relaciones con Brasil
El canciller Carlos López Contreras dijo que la medida se tomó luego de que Brasilia decidiera el cierre de la misión diplomática en Honduras. Sin embargo, aclaró que eso no significa que se vaya a ingresar a la embajada.
El gobierno de facto de Honduras dijo que “las relaciones están rotas” desde el sábado con Brasil, cuando emitió un comunicado dando un plazo de 10 días para que definan el futuro del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya, acogido en la legación brasileña en Tegucigalpa.
Según la agencia de noticias DPA, López Contreras insistió en que fue “Brasil el que rompió” primero con el gobierno de facto al cancelar la embajada hondureña y no reconocer al personal diplomático.
Sin embargo, insistió en que no se va a ingresar a la misión diplomática. “Tenemos cortesía profesional y respeto al pueblo brasileño”, indicó el funcionario.
López Contreras reiteró que no obstante en que el “privilegio de Brasil de tener una embajada en Honduras se acaba en 10 días”.
En ese plazo Brasilia tiene que definir el estatus de Zelaya, indicó el canciller hondureño, destacando que o lo entregan a la justicia de Honduras o le conceden el estatus de asilado.
“Eso no significa que el señor Zelaya se va a quedar en la calle o que ingresaremos a la embajada, sino que la misión diplomática se reconocerá como una oficina privada de un gobierno extranjero”, explicó.
Interrogado sobre la llegada de los embajadores de países que suspendieron las relaciones diplomáticas con Honduras y que ahora buscaban regresar, a pedido de Zelaya, López Contreras dijo que recibieron el mensaje del domingo.
El canciller del gobierno de facto se refería a que no se permitió el ingreso de tres funcionario de la Organización de Estados Americanos (OEA) el domingo y que los mismos regresaron a Washington. Uno fue aceptado por cumplir tareas de mediación política que impulsa el presidente costarricense Oscar Arias, dijo López Contreras.
“No creo que tomen el riesgo de que no se les admita”, reiteró el funcionario en referencia a los representantes diplomáticos de España, México, Argentina y Brasil.
Los golpistas decretaron un estado de sitio encubierto
En medio de la crisis política y social más grave que vivió el país en su historia moderna, el gobierno de Roberto Micheletti emitió un decreto que le permite suspender cinco importantes garantías constitucionales durante los próximos 45 días, entre ellas la libertad de circulación, expresión y reunión.
Así, aunque el texto no cita en ningún momento la palabra “estado de sitio”, las condiciones son las habituales de una medida de estas características.
Según el diario El Mundo, el decreto permitirá entre otras cosas prohibir manifestaciones y suspender medios de comunicación si “perturban la paz”, explicó el gobierno de facto. Según este decreto, fechado el sábado, el ejecutivo de Micheletti podrá cerrar los medios de comunicación que “inciten a la violencia”.
Después de que Zelaya llamara por enésima vez a la “ofensiva final”, estos fueron los puntos leídos por radio y televisión a todo el país:
1) Prohibir cualquier reunión publica no autorizada. La Policía y las Fuerzas de Seguridad podrán disolver cualquier reunión no autorizada.
2) Impedir la emisión por cualquier medio de manifestaciones contra la paz, el orden público o que atenten contra la ley. Las Fuerzas de Seguridad podrán suspender cualquier televisión o emisora de radio que no cumpla con estas disposiciones.
3) La Policía podrá detener a cualquier que ponga en peligro su vida o la de los demás.
4) El Ejército desalojará las instituciones publicas invadidas por cualquier persona.
El decreto ya fue impreso en el boletín oficial del Estado. Un libro muy leído en Honduras a falta de medios críticos que expliquen en que consiste la medida. Poco antes, el Canal 36, crítico con Micheletti y con el gobierno que llegó al poder gracias a las pistolas y a una constitución en el que caben múltiples interpretaciones, comenzó a emitir dibujos animados de ’Don Quijote de la Mancha’. El Canal 36 fue durante estos días la mejor fuente de información para conocer todo lo que el gobierno desearía ocultar.
“Hay un par de medios de comunicación que (…) lo que han hecho es sembrar la discordia (…) Eso nos parece que debe ser regulado”, reconoció Oscar Matute, ministro de Interior del gobierno de Micheletti.
La medida va dirigida también a Radio Globo, la emisora por la que Zelaya habla diariamente a sus seguidores y que este domingo comenzó a oírse mal. “No se trata de coartar la libertad de expresión, sino que si hay un medio que está incitando al odio y la violencia es un deber ponerle un alto”, señaló el ministro de facto.
El decreto está enfocado en frenar las manifestaciones de apoyo a Zelaya, después de que este llamara a sus seguidores a manifestarse en Tegucigalpa para la “ofensiva final” que lo devuelva al gobierno. Un decreto que se suma al ’toque de queda’ ya vigente (entre las 9 de la noche y las cinco de la mañana hora local) y que suprime no sólo la libertad de circulación y de asociación, sino también el derecho de habéas corpus en 24 horas, entre otras garantías individuales.
(Fuente: Télam)
