En una asamblea en la ciudad capital, los maestros nucleados en Amsafé resolvieron un paro de 24 horas, con fecha todavía a definir, en demanda de una recomposición salarial, además de otras mejoras laborales. De todos modos, la medida quedó en suspenso a la espera de que el gobierno provincial haga una oferta para sus reclamos y que finalmente desactive el paro.
Más de 23 mil maestros que se desempeñan en escuelas públicas de toda la provincia expresaron su voto: 12 mil sufragaron a favor de medidas directas, siete mil se inclinaron por huelgas progresivas de 24 y 48 horas, mientras que unos cuatro mil prefirieron movilizarse pero sin dejar de dictar clases.
Docentes de las diecinueve seccionales del sindicato fueron parte de la reunión en la ciudad capital y resolvieron estar en “estado de alerta y movilización”. Las delegaciones de los departamentos Rosario y Santa Fe había llevado mociones que iban a favor de un paro, y finalmente la asamblea así lo refrendó.
Caminando el último trimestre del ciclo lectivo, la demanda salarial vuelve a tener como protagonistas a los trabajadores de la educación representados por la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé). Aunque la asamblea decidió aguardar hasta el martes 13 para tomar una resolución definitiva, cuando un plenario de secretarios generales del sindicato docente se reúna a fin de ratificar o revocar la medida de fuerza que este jueves quedó en stand by a la espera de una oferta del Ministerio de Educación que conduce Élida Rasino.
“El voto de los maestros refleja el malestar que se vive en el sector frente a la negativa del gobierno provincial de acceder a discutir las demandas del sector, como mejoras en la jubilación docente, el problema de la vivienda y el acceso a créditos”, indicó Javier Almirón, secretario de prensa de Amsafé. La ministra Rasino dijo que no era el momento adecuado para pedir un aumento de sueldos, una manera más elegante que decir “no”.
