
Los adolescentes del Hogar Granja Casa Joven de General Lagos participaron del 7ª Maratón Nacional de Lectura, organizado por la Fundación Leer. Allí se alojan adolescentes de entre 16 y 18 años que son derivados por orden judicial.
De la jornada participaron los adolescentes alojados en ese instituto dependiente de la Subsecretaría de Asuntos Penales del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; docentes, coordinadores y supervisores del Ministerio de Educación de la provincia y personal de la Dirección de Justicia Penal Juvenil (profesionales que se desempeñan en el Instituto de Rehabilitación del Adolescente de Rosario, en el programa de Libertad Asistida y en el Hogar Granja).
En la oportunidad, los jóvenes “compartieron vivencias personales, historias de vida, cuentos y narraciones creadas por los propios participantes”, explicaron desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
La maratón fue más allá de las tres horas de lectura del viernes por la tarde, ya que, además, incluyó actividades complementarias que se realizaron los días previos, como por ejemplo la preparación del predio y la elaboración de tortas para compartir entre los participantes.
La jornada comenzó con la muestra del grupo de murga “Rojo pasión, verde esperanza”, que trabaja en el Taller de Música de Casa Joven, y continuó con la presentación de los participantes y la elección de libros, muchos de los cuales fueron donados a la biblioteca –aún en formación– del hogar.
Luego de la lectura compartida con los concurrentes se entregaron se entregaron souvenirs realizados por los adolescentes en los talleres de Carpintería, Tapicería, y Manualidades.
La Fundación Leer organiza la Maratón Nacional de Lectura desde 2003, en forma simultánea en todo el país, no con carácter competitivo sino con la idea de un encuentro donde se comparta e incentive el hábito de la lectura.
Casa Joven
El Hogar Granja de General Lagos es un instituto semiabierto donde adolescentes de entre 16 y 18 años son derivados por orden judicial para el cumplimiento de una sanción penal. Se trata de un centro gerenciado por recursos humanos civiles, en el que no existe personal de seguridad policial ni penitenciario.
Los jóvenes allí alojados cumplen una sanción socioeducativa que los priva de transitar libremente fuera de la entidad, excepto cuando realizan actividades que le fueran expresamente permitidas, como aquellas relacionadas con la escolaridad, formación laboral, recreación y visitas a familiares, luego de ser evaluados por el equipo interdisciplinario de la institución.
