Los ataques contra la agrupación Túpac Amaru y su referente Milagro Sala, que condensaron las descalificaciones contra un amplio abanico de organizaciones similares, tuvieron una respuesta desde lo más alto de la institucionalidad nacional. La presidenta remarcó este jueves que “a algunos sectores les molesta cuando los pobres comienzan a organizarse en cooperativas y entonces los critican o los tildan de revoltosos”.
"Es la organización popular lo que les comienza a molestar a algunos sectores que sólo muestran y se acuerdan de los pobres cuando están solitos y llorando, pero los critican cuando se organizan", insistió Cristina, que además defendió la presencia del Estado “junto a los más vulnerables”.
Fue el senador nacional jujeño Gerardo Morales quien en los últimos días, luego de sufrir un escrache en su provincia, encabezó una andanada de ataques contra la Túpac Amaru que se extendió a otras organizaciones surgidas de los sectores más humildes en todo el país.
El legislador radical acusó a la organización encabezada por Sala de promover el escrache que sufrió y echó a rodar versiones sobre grupos violentos, armados y vinculados con la droga que rápidamente tuvieron eco en otros dirigentes opositores y en medios de comunicación masiva.
Desde las propias organizaciones afectadas hubo expresiones de repudio a los dichos de Morales y compañía. Y ahora fue Cristina la que, sin mencionarla puntualmente, se metió de lleno en la polémica al hablar en un acto en el Hospital Materno Infantil Dr. Eduardo Oller de San Francisco Solano, en el partido bonaerense de Quilmes, donde entregó una ambulancia de última generación y subsidios para ese centro sanitario.
“Desde siempre hemos tenido un fuerte compromiso con la salud pública defendiendo el rol del Estado", sostuvo, para llamar luego a "pensar que en países desarrollados a la salud hay que pagarla".
"Desde siempre tenemos un fuerte compromiso con la salud pública y defendemos el rol del Estado que debe estar allí junto a los más vulnerables", continuó, al tiempo que señaló que "a algunos sectores les molesta cuando los pobres comienzan a organizarse en cooperativas y entonces los critican o los tildan de revoltosos; es que a esos sectores siempre les ha molestado la organización popular".
Cristina sostuvo también que "tenemos desde siempre este empeño ya convertido en terquedad de defender el rol del Estado en un compromiso con la salud pública y con la educación y por eso hoy aquí es un día de alegría, porque estamos defendiendo la salud pública y mejorando e inaugurando hospitales para la comunidad".
"Creemos desde muy jóvenes que el Estado tiene que estar allí, en los hospitales, en la educación; y estar además al lado de los sectores más vulnerables y de los que más lo necesitan", afirmó.
"El Estado debe estar aquí para que la gente tenga trabajo y dignidad y que no dependa de un puntero; por eso hemos puesto en marcha las asignaciones familiares básicas y las cooperativas que además no sólo buscan que los desocupados tengan trabajo, sino que puedan organizarse porque la organización es la clave para salir de la pobreza y indigencia", añadió la presidenta, que así también apuntó a las críticas por la decisión otorgar fondos para la realización de diversas tareas a organizaciones como la Túpac Amaru.
"Es esto, la organización popular, lo que les comienza a molestar a algunos sectores que sólo muestran y se acuerdan de los pobres cuando están solitos y llorando, pero los critican cuando se organizan", subrayó.
La jefa del Estado enfatizó que "lo que pasa es que si la gente se organiza provoca demanda y hace cosas que debía hacer el Estado y eso les molesta; siempre les molestó la organización popular, desde el fondo de la historia".
"La organización popular es la que permite a una sociedad crecer y quebrar algo que se instaló desde hace décadas en la Argentina, que es el individualismo y que marca la ruptura de los vínculos de solidaridad que supo tener en otros épocas el país", dijo.
Cristina agregó que "es cuando rompen ese vínculo, el preciso instante cuando comienzan a vencer al pueblo y a los pobres". Y continuó: "por eso hay que organizarse, no contra los otros, sino para cada uno y para los demás".
La presidenta calificó como una "paradoja" lo de "aquellos que muestran a los pobres por televisión solitos y llorando y cuando se organizan para reclamar los critican".
"Es paradojal que los que los critican sean los mismos que durante mucho tiempo nos casamos de escuchar desde los medios criticando la falta de respuestas del Estado, pero si esos pobres se organizan comienzan a molestar", indicó.
Cristina reiteró que "nos cansamos de escuchar denostar al Estado, a la política, a los partidos políticos, en una crítica a la que se prestan tontamente algunos que no se dan cuenta y creen que haciendo crecer a un personaje o un partido denostan a la militancia y los argentinos comprometido con la política".
"Cuando se debilita la política y el Estado se debilita a la sociedad en su conjunto y es por eso que tenemos que tener la amplitud y la pluralidad necesarias, pero debemos mantener también los ojos bien abiertos para ver más allá de lo que nos muestran y escuchar más allá de los que nos dicen casi en forma monocorde desde algunos medios", advirtió la presidenta.
Cristina recordó que "algunos de nosotros tenemos desde jóvenes un ejercicio que es el de haber crecido en dictadura y entonces no creíamos en nada de lo que nos decían. Y así finalmente vencimos a la dictadura además de recordar la lucha que dieron tantos argentinos y esas mujeres de pañuelos blancos que también lograron el retorno a la democracia", completó, en alusión a las Madres de Plaza de Mayo.
