Rubén Giustiniani y Fernando Pino Solanas rechazaron, esta vez en forma conjunta, la reforma política que impulsa el gobierno nacional. Quieren una propia, luego del 10 de diciembre, cuando asuman los nuevos legisladores nacionales. Se les sumó Luis Juez, senador electo por Córdoba, por teléfono. Giustiniani, senador y presidente del Partido Socialista, recibió en su despacho en el Senado de la Nación a Solanas, diputado electo de Proyecto Sur, y a Mario Mazzitelli, secretario general del Partido Socialista Auténtico, el sello por el que participa electoralmente el cineasta devenido político.
Los dirigentes calificaron de “proscriptiva” la reforma que impulsa el gobierno nacional. “Carece de toda razonabilidad”, sostuvo Giustiniani, quien agregó, como lo hacían los legisladores que no querían que saliera la ley de medios audiovisuales: “No existen motivos para que se apure la discusión y el debate en un tema donde la propia Constitución Nacional prohíbe resolver estas cuestiones sin un piso de consenso mínimo de los bloques parlamentarios”.
Por su parte, Solanas aseguró que no acompañará el “tratamiento a las apuradas de una iniciativa de semejante peso. Un proyecto –agregó el diputado electo– que modifica tres leyes nacionales necesita el tiempo necesario para una discusión democrática”.
Para Mario Mazzitelli, el proyecto del oficialismo es “atenta contra la representación de las minorías”. No explicó por qué, aunque se esmeró en aplicar adjetivos descalificativos a la iniciativa: “Es discriminatoria, antidemocrática e inconstitucional”, sentenció.
Los tres representantes acordaron que una reforma política “debe ser fruto del consenso y diálogo entre los partidos políticos”. Y por si fuera poco, a estas declaraciones se sumó también la cordobesa tonada de Luis Juez, senador electo por Córdoba, quien se comunicó telefónicamente con los dirigentes para decir que cuenten con él, que además de contar cuentos, también está en contra.
