En declaraciones radiales, el electo edil por Proyecto Sur-Socialismo Auténtico, Alberto Cortés, salió a decir que si el oficialismo socialista le da garantías en determinados temas, lo acompañará y votará que la presidencia quede en sus manos, rompiendo así la unidad de la oposición. Habrá que ver qué puede garantizar un oficialismo que hizo culto durante tanto tiempo de la mayoría automática.
Por estos días, y como cada año, el Concejo Municipal debe elegir sus autoridades, esto es presidente, las dos vicepresidencias y los cargos administrativos. La coyuntura, luego de las últimas elecciones, muestra que el cuerpo parlamentario local está dividido entre la bancada oficialista, que cuenta con once ediles, y los bloques opositores, que suman, en total, once concejales. Un empate. Claro que para hacer valer este último número la oposición debería votar unida, y ya comienzan a aparecer las primeras fisuras.
Cortés sostuvo, en un reportaje emitido por Radio Dos, que hay una “situación muy particular que se da hoy en el Concejo Municipal de Rosario, donde el oficialismo tiene exactamente la mitad de las bancas y el presidente desempata, tiene doble voto en caso de empate”.
El concejal electo criticó “los manejos que ha habido en los últimos años, las mayorías automáticas”, y planteó: “Nosotros creemos que, para poder mantener ese criterio tradicional (acompañar a la primera minoría para que elpresidente surja de esas filas), requeriríamos que haya una serie de garantías.
Por tanto, Cortés se ilusiona con que el oficialismo “le de garantías respecto de cuestiones tales como el Tribunal Municipal de Cuentas, que tenga un efectivo poder; que no haya superpoderes en del Presupuesto; que se transparenten una serie de manejos con respecto al Código Urbano y la cuestión urbanística, y también que se garantice el cumplimiento efectivo de lo que deciden los vecinos en el Presupuesto Participativo”.
El futuro edil blanqueó su posición: “Si se dieran por parte del oficialismo las garantías que estamos diciendo en estas cuestiones que no tienen que ver con ningún reparto de cargos sino que tienen que ver con cuestiones que garanticen la transparencia, la democracia y la calidad institucional de la ciudad, nosotros vamos a acompañar a la primer minoría que es el oficialismo”.
Sin embargo, si Miguel Zamarini, quien aspira a renovar su lugar como presidente del cuerpo, no encuentra papel y lapicera para firmarle las garantías o simplemente no puede comprometerse a tanto, Cortés adelantó: “En caso de que no haya garantías suficientes de que se van a terminar con los manejos discrecionales en temas tan sensibles como el Presupuesto, el Presupuesto Participativo, el Tribunal de Cuentas y demás, votaremos a un candidato alternativo”. ¿Se lo habrá recomendado Pino Solanas?
