La reforma política empezó a ser discutida durante un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Presupuesto y Hacienda y de Justicia y Asuntos Penales. El bloque UCR se retiró de las deliberaciones, como ya hizo durante el tratamiento de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El oficialismo intentará que se firme dictamen de mayoría. Los legisladores convocaron para esta tarde a funcionarios nacionales para que expliquen el alcance del proyecto. En ese marco, y mientras hacía uso de la palabra el secretario de Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina, la bancada de la UCR se retiró de las deliberaciones.
El titular de la comisión de Asuntos Constitucionales, Nicolás Fernández, confirmó que ya están en el recinto el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el secretario de Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina; y el titular de la Dirección Nacional Electoral, Alejandro Tullio.
De este modo, el oficialismo aspira a realizar el debate durante la reunión de este martes y dejar para el miércoles la firma del dictamen, para así llevar la iniciativa al recinto el próximo 2 de diciembre, explicó Fernández.
Prórroga
Por otra parte, y como ya anunció Redacción Rosario, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó este martes el decreto que prorroga el período de sesiones ordinarias. La extensión será hasta el 10 de diciembre, según consta en el Boletín Oficial. El decreto lleva las firmas del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo.
Sin la UCR
El plenario de Asuntos Constitucionales, Presupuesto y Justicia arrancó el debate y a los pocos minutos, el radicalismo abandonó la discusión con protestas porque el oficialismo busca completar la sanción antes del 10 de diciembre.
La Cámara de Diputados ya le otorgó media sanción a la reforma política, que incluye internas abiertas, simultáneas y obligatorias. La iniciativa incluye, además, que las fuerzas políticas superen el 1,5 % del total de votantes en la interna para poder acceder a la elección general, y exige que los partidos cuenten con, al menos, un 4 por mil del padrón.
