Mientras el gobierno provincial envió a la Legislatura el proyecto de reforma fiscal, que incluye la suba de casi todos los impuestos con diferentes variantes de acuerdo al volumen fiscal del contribuyente, los senadores del PJ-reutemismo dieron media sanción al proyecto de moratoria impositiva, como alternativa a la suba de los tributos. Las diferentes ópticas impositivas en juego más la rivalidad política hacen prever un fin de año muy agitado en la Legislatura, que a fines de 2008 había hecho fracasar el intento de reforma tributaria impulsado por la Casa Gris. El presupuesto 2010 elaborado por el gobierno estima un déficit de 1.800 millones que intenta paliar con la suba de tributos.
Con los votos de los 13 senadores justicialistas la Cámara alta provincial le dio media sanción al proyecto de Alcides Calvo (PJ-Castellanos) para facultar al Ejecutivo a realizar una amplia moratoria de impuestos y, así, engrosar sus raídas arcas. La propuesta fue rechazada por los senadores del Frente Progresista, bancada integrada por radicales y un socialista.
El proyecto de Calvo propone un Régimen de Regularización Tributaria para Ingresos Brutos, Inmobiliario, Sellos, Aportes Sociales Ley 5110, Contribución de Mejoras, Actividades Hípicas, Patente Única sobre Vehículos, Tasa Retributiva de Servicios; deudas que por obligaciones tributarias se exterioricen a partir de las denuncias de mejoras no incorporadas al Catastro provincial que se realicen durante el plazo de la vigencia de la presente ley, conforme con la reglamentación que dicte al respecto el Poder Ejecutivo.
También incluye deudas de instituciones educativas con la Caja de Jubilaciones y pensiones de la provincia y los agentes de retención y/o percepción en las condiciones establecidas en la presente ley.
Y obtuvo media sanción el mismo día que el ministro de Economía, Ángel Sciara, brindó los detalles de su proyecto de reforma fiscal enviado a la Legislatura, donde el PJ ya objetó algunos aumentos, por ejemplo el de ingresos brutos para las actividades industriales que, hasta ahora, estaba exentas.
El plan de la Casa Gris, que envió un presupuesto con 1.800 millones de pesos de déficit, plantea la creación de una sexta cuota de patente automotor (actualmente existe un anticipo y cuatro cuotas) que se implementará para el ejercicio en curso.
Esto, dijo Sciara, "mejorará la situación de municipios y comunas” atento a que el 90 por ciento de su producido se distribuye entre los gobiernos locales. Y, en términos políticos, significa un gran problema para la oposición, cuyos senadores reciben la presión de intendentes y presidentes comunales para aumentar sus delgados recursos financieros.
¿Podrá el PJ negarse a crear una nueva cuota de patente automotor, habida cuenta de que casi la totalidad de lo recaudado en ese concepto va a municipios y comunas? El presidente del bloque de senadores de ese partido, Ricardo Spinozzi, ya acusó el golpe, al asegurar que el planteo del gobierno es “casi extorsivo”.
En cuanto al inmobiliario urbano el ministro Sciara explicó que "hay un cambio de estructura de la alícuota porque se altera la base imponible que está desactualizada desde hace 10 años y se lleva a 3 pesos".
Así, el 40 por ciento de los contribuyentes –unos 500 mil que abonan el mínimo– no recibirán aumentos en sus boletas. El resto sufrirá una suba que va del 75 y el 200 por ciento, guarismo este último que, según las fuentes oficiales, recaerán sólo sobre el 2 por ciento de los contribuyentes.
En el inmobiliario rural se personalizarán las partidas, lo cual redundará en que los contribuyentes no paguen por cada uno de sus campos en forma separada, sino como unidad. Existen algunos casos de contribuyentes con 300 partidas, pavada de lotecitos.
De acuerdo a los cálculos de la Casa Gris de los 99.500 contribuyentes de este tributo casi 49 mil van a pagar 100 pesos al año contra los 60 de la actualidad, lo cual no significa un gran incremento teniendo en cuenta el valor de mercado de la tierra productiva (unos 10 mil dólares en la mejor zona).
Finalmente ingresos brutos también será modificado, de aprobarse el proyecto, contra la opinión de los industriales santafesinos y buena parte de la oposición. "El impuesto de 3,5 por ciento es para las industrias foráneas que vendan en la provincia. Las locales que facturen menos de 2 millones de pesos están exentas del impuesto y las que lo hagan por encima de esa cifra será del 0,5”, especificó Sciara. “La construcción seguirá en 2,5 por ciento y las actividades financieras en 5”, añadió.
El gobierno provincial espera recaudar, en caso de que se apruebe la reforma, entre 1.100 y 1.200 millones de pesos extra, “de los cuales 826 corresponderían a la administración central y 326 a municipios y comunas, que serían más del 30 por ciento de lo que reciben hoy”, dijo el ministro.
Entre la reforma y la moratoria se consumirán los días que quedan de 2009 en la política santafesina.
