
Mientras los Estados congelan salarios y las empresas los bajan o los suprimen con despidos, los funcionarios de la UE harán una huelga en protesta por la negativa de los gobiernos europeos a subirles el sueldo un 3,7% en 2010.
Unos 15 estados de la Unión se resisten a aprobar el ascenso anual, que llevará el salario medio neto por encima de los 4.000 euros, según lo estipulado en el estatuto del funcionario europeo.
Según el diario El Mundo, la suba se establece de acuerdo con una media de poder adquisitivo de los funcionarios en ocho países (España, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Reino Unido, Italia, Francia y Alemania) a la que se suma el coste de la vida en Bruselas.
Los dos índices se calculan de manera generosa: la semana pasada, en un tenso debate, los gobiernos incluso cuestionaron los datos de la agencia estadística de la Comisión Europea sobre las subas salariales de los funcionarios nacionales. Y, mientras la inflación en Bélgica cayó el 1% en el periodo considerado (de julio de 2008 a julio de 2009), el índice empleado con una selección de productos en Bruselas aumentó el 0,9%.
Reino Unido, Italia, Alemania, Francia y varios países del Este se niegan a aprobar la propuesta de Bruselas, respaldada por el Comisario de Asuntos Administrativos, Sim Kallas, y tratan de buscar un subterfugio en una cláusula del estatuto para negociar la suba, que podría acabar, como ya sucedió en 1972, ante la Justicia comunitaria.
Los funcionarios empezarán su huelga por fases. De momento, según se aprobó ayer en asamblea, se empezará por un paro de nueve a doce de la mañana el próximo lunes. Y 36.000 personas podrían unirse a un día completo de huelga general el viernes 18.
"Nosotros subimos lo que suben los estados miembros", asegura Valerie Rampi, portavoz de Administración en la Comisión, donde los salarios oscilan entre los 3.000 euros mensuales de un secretario y los 25.000 (libres de impuestos) del presidente, pasando por los 14.000 de un director general.
(Fuente: Télam)
