A la luz de lo que pasó con el ex comisario José Luis Giacometti, habrá que esperar que asuma para afirmarlo con total certeza, aunque es poco probable que el blooper se repita tan rápidamente y en torno al mismo cargo: Horacio Ghirardi será el nuevo secretario de Seguridad de la provincia.
El dirigente socialista hasta ahora secretario de Gobierno del municipio de Rosario asumirá el lugar que dejó vacante el radical Juan Carlos Iparraguirre y que casi, casi ocupó Giacometti, cuya asunción se anunció pero no se concretó ante cuestionamientos surgidos del propio Frente Progresista, la fuerza que gobierna la provincia.
De arranque nomás, a Ghirardi le tocó poner la cara y dar explicaciones por el escandalete que armaron las declaraciones de Binner en cuanto a la inseguridad: “Es una gran sensación”, lanzó el gobernador, lo que provocó la agitación y los pedidos de explicaciones de los impulsores de políticas de mano dura.
Ghirardi sostuvo después que lo de Binner fue “dicho al pasar” y hasta en cierto modo contradijo al gobernador. “Más que una sensación de inseguridad hay angustia de la población por la realidad”, evaluó, bastante más dramático que el mandatario provincial, el nuevo titular de Seguridad.
Dijo también que es “un problema objetivo el aumento de una serie de delitos en la provincia y en todo el país” y advirtió que “no hay fórmulas mágicas en materia de seguridad”.
“Es importante lo policial pero también hay que trabajar en políticas sociales y de infraestructura para los sectores más postergados y en políticas de convivencia y desarme voluntario para transmitir paz social”, fue otra de las frases de Ghirardi, en declaraciones a radio 2 este jueves a la tarde.
Al ex concejal de Rosario le toca agarrar un fierro bien caliente y encontrar una síntesis y un rumbo que reviertan la sensación de desconcierto generada por el frustrado nombramiento de Giacometti, que desnudó que en el gobierno santafesino no está saldado el debate respecto de qué hacer con el problema de la seguridad, siempre magnificado por los medios.
El ex comisario fue bajado antes de ascender al puesto por cuestionamientos de los que defienden que la Secretaría de Seguridad no puede ser manejada por quienes estén o hayan estado ligados a las fuerzas de seguridad. Y entre los cuestionadores en ese sentido se contaron legisladores del Frente Progresista y hasta funcionarios del mismo ámbito de Seguridad provincial.
El de la seguridad es un flanco que, histeria mediática mediante, ofrecen los gobiernos provinciales y también el nacional, que no aciertan a encontrar las políticas justas que den respuesta a un problema real, más allá de las exageraciones.
La oposición justicialista santafesina no ha perdido la oportunidad de criticar por ese lado y volvió a la carga, esta vez por el lado reutemista, a través de declaraciones del diputado provincial Alberto Monti, quien por un lado cargó contra las declaraciones de Binner: “son cuanto menos irresponsables teniendo en cuenta que vienen del máximo encargado de todas las áreas de gobierno y representan una falta de respeto absoluta hacia los familiares de las víctimas de la delincuencia y a todos los ciudadanos que día tras día ven como su integridad y sus bienes se ven amenazados por la falta de una política seria en el tema que más los preocupa”, cargó el legislador de Santa Fe Federal.
Además, Monti no dejó pasar “el sainete que vivimos la semana pasada, con la frustrada asunción del viceministro de Seguridad”. Y atribuyó el episodio a “la presión que ejerció el sector garantista del gobierno, encabezado por el subsecretario Enrique Font”, lo que “pone en duda quien tiene el poder real de decisión en los planes de seguridad, si el gobernador, el nuevo ministro (de Seguridad) Alvaro Gaviola o un funcionario de tercer rango que sabe mucho de teorías pero por lo visto en los hechos bastante poco de cómo se previene con la policía en la calle y una fuerza bien equipada”.
De ese tono y más alto son los embates a los que se expone Ghirardi con su ascenso. No es lo mismo hablar de la Guardia Urbana, el polémico y pintoresco organismo rosarino que dirigió desde la Secretaría de Gobierno de la provincia, que de la Policía de la provincia.
