
El juez federal Norberto Oyarbide procesó este viernes por "asociación ilícita" al efímero jefe de la nueva Policía de Buenos Aires, Jorge "Fino" Palacios y al ex oficial de la Policía Federal Ciro James, por el escándalo de espionaje que sacude al gobierno de Mauricio Macri.
El magistrado federal Norberto Oyarbide amplió de esta manera los procesamientos ya dictados contra el ex comisario Jorge "Fino" Palacios y el antiguo agente de la Policía Federal Ciro James, ambos detenidos y acusados de "intervención indebida de las comunicaciones y falsificación ideológica de documentos públicos".
Oyarbide consideró que Palacios, ex jefe de la nueva Policía Metropolitana, y James son miembros de una asociación ilícita que participó de las escuchas telefónicas a empresarios y funcionarios, que desató un escándalo en la administración del alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, y que motivó el relevo de miembros del municipio porteño.
También acusó bajo la misma figura a otros ocho detenidos en la causa, entre ellos cuatro policías de la provincia de Misiones (norte) y funcionarios de un juzgado que habían solicitado a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) las escuchas telefónicas con motivos aparentemente falsos
El escándalo de las escuchas desató una tormenta política sobre el Gobierno de la cuidad de Buenos Aires, encabezada por Macri, quien ha asegurado que, pese a todo, la Policía Metropolitana estará en la calle en las próximas semanas.
El caso de espionaje se destapó el pasado octubre, cuando se conocieron las escuchas ilegales a un familiar de una víctima del atentado contra la mutualista judía AMIA por parte del ex comisario Palacios, a quien Macri había encargado la tarea de crear la nueva Policía.
Palacios, quien además está procesado por encubrimiento en el atentado de 1994 contra la AMIA, renunció a dirigir la fuerza poco después de conocerse el escándalo.
Los investigadores encontraron información sobre espionaje ilegal en computadoras que fueron incautados en una agencia de seguridad controlada por Palacios y con la que también está supuestamente relacionado el subjefe de la Policía Metropolitana, Osvaldo Chamorro, a quien Macri destituyó el mes pasado.
A raíz del escándalo, Macri relevó hace una semana al ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, quien debió explicar ante el juez su vinculación con Ciro James, quien firmó en 2008 un contrato con la cartera, aunque aspiraba a formar parte de la fuerza de seguridad de la ciudad.
Pedagogía del represor
El reemplazante de Narodowski, Abel Posse, no se salió de la línea marcada por los últimos renunciados y se despachó apenas asumió con una cerrada defensa del accionar de la última dictadura militar, de la que fue funcionario.
Este viernes, la agrupación porteña Nueva Comuna lanzó una campaña de recolección de firmas para peticionar la renuncia del actual ministro de Educación porteño. Además, reclaman al jefe de Gobierno, Mauricio Macri "que cese en su política de abandono y destrucción de la Escuela Pública".
Desde Nueva Comuna señalaron que el ministro Posse "reivindica el accionar genocida de la última dictadura, argumenta en contra de los juicios a los represores y cualquier acción pedagógica que garantice la defensa de la democracia en nuestra sociedad".
Télam/ EFE
