
La comisión directiva del Museo de la Memoria dejó que sea el intendente Miguel Lifschitz quien se haga cargo de haber aceptado el pedido de prórroga de los propietarios del bar temático Rock & Feller’s para abandonar el edificio de Córdoba y Moreno. Por las dudas difundieron una carta.
Así, luego de reunirse con el secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado, quien les comunicó la decisión del intendente, los miembros de la comisión esperan que el 28 de febrero el predio donde funcionara el Comando del II Cuerpo de Ejército ya esté liberado. Además, decidieron difundir una carta en la que expresan: “Esta Comisión Directiva convoca a la ciudadanía para organizarse a fin de estar presentes el día 28 de febrero próximo en el momento de entrega de las llaves de la sede del Museo de la Memoria”.
Pese a que el ex secretario de Gobierno Horacio Ghirardi había prometido que para el próximo 24 de marzo, 34° aniversario del golpe de 1976, el museo ya estaría funcionando, Lifschitz le otorgó a los concesionarios del bar de Córdoba y Moreno 60 días de plazo para que –según los empresarios– se termine de acondicionar la esquina de Jujuy y Bulevar Oroño, donde se trasladará ese comercio.
Redacción Rosario había anticipado que este lunes se iba a conocer la decisión de esa comisión, que se reunió con el nuevo secretario de Gobierno, Asegurado, quien les comunicó la decisión de Lifschitz.
Según consigna el diario El Ciudadano, voceros de la comisión señalaron, tras el encuentro con el secretario de Gobierno, que se resolvió “dejar en manos del municipio la resolución de la prórroga” respecto a la permanencia en el edificio de Moreno y Córdoba del bar temático.
El funcionario socialista, en tanto, interpretó que los integrantes de la comisión directiva del museo “entendieron la complejidad de la situación laboral. Y agregó que, como se preveía, “lo ven como un hecho consumado”.
También fue Asegurado quien reveló que el planteo de la comisión es que el 28 de febrero o el 1º de marzo “se entregue el edificio”, aunque no fue más allá en cuestión de promesas, habida cuenta de las postergaciones que por más de una década impidieron que el Museo de la Memoria fuera emplazado en la casona donde el Ejército diseñó el plan de exterminio y desapariciones durante la última dictadura.
Asegurado informó: “Hay tres licitaciones en marcha para la realización de arreglos en el edificio” de la esquina de Moreno y Córdoba.
Prórroga tras prórroga
La prórroga al bar temático para quedarse hasta marzo en el Córdoba y Moreno surgió a mediados de la semana pasada luego de la reunión que mantuvieron el secretario de Gobierno y los empresarios que la solicitaron.
La historia del traspaso de la vieja sede del Comando para la instalación del Museo de la Memoria data de más de una década. Una ordenanza dispuso ese destino en 1999, y recién en mayo de 2002 la Legislatura provincial y el Concejo Municipal dieron su aprobación para que se expropiara la casona, mediante un pago de 2.480.000 pesos que el municipio fue aportando en cuotas.
El contrato venció en 2003, y desde ese momento la concesionaria de Rock & Feller’s se vio beneficiada por sucesivas prórrogas. Cuando finalmente se concretó el pago de la propiedad, Lifschitz anunció con bombos y platillos que el museo podría trasladarse en julio de 2006, pero esa promesa tampoco se cumplió.
Luego de presentaciones de judiciales que llevaron adelante los empresarios, y con el visto bueno de la Justicia, la administración socialista se volvió a comprometer a llevar el Museo de la Memoria en agosto de 2009, puesto que el bar estaba intimado a abandonar la casona de Córdoba y Moreno en los últimos días de mayo del año pasado.
La Intendencia, sin embargo, le concedió una nueva prórroga, que se extendió hasta el 31 de diciembre de 2009, hace cuatro días. Ese fue el momento en que se negoció, sin el conocimiento de la comisión directiva del museo, la nueva demora, que tiene como excusa la adecuación del predio de Oroño y Jujuy y el presunto resguardo de las fuentes laborales de los 54 empleados, cuestión que ya había sido planteada por el gremio gastronómico.
Carta de la comisión
El texto completo de la carta de la Comisión Directiva delMuseo
“A quien corresponde
De nuestra mayor consideración:
En relación a lo publicado por los medios en esta ciudad respecto de la decisión que se supone debía tomar la Comisión Directiva del Museo de la Memoria de la ciudad de Rosario ante la entrega del edificio de Córdoba y Moreno, ratificamos lo expresado en nota que hiciéramos público el 23 de noviembre del año P. Pdo.:
“Por la presente, y habiendo recibido la carta fechada el pasado 17 de noviembre en la cual ponen de manifiesto sus inquietudes respecto a la posibilidad de prórroga de alquiler del inmueble de la esquina de Córdoba y Moreno, lugar asignado para el funcionamiento del Museo de la Memoria, les hacemos saber que, siendo conscientes de la difícil situación por la que atraviesan, esta Comisión Directiva ha sido contemplativa, a lo largo de los últimos años, de numerosas postergaciones para la entrega del inmueble, que los propietarios de la firma ya fueron notificados con más de un año de anticipación de la existencia de una fecha límite la cual se cumple el próximo día 31 de diciembre de 2009, que no es atribución de la C.D. prolongar o rechazar la permanencia del bar en ese inmueble y que, como es ampliamente sabido, esta Comisión Directiva considera que ya se ha brindado, por parte del Ejecutivo municipal, el suficiente tiempo para que los propietarios de la empresa resolvieran la relocalización del bar en un nuevo espacio.
Hacemos saber que la exclusiva responsabilidad de la situación a la que ustedes hacen referencia es de la firma Food and Corner SA.
Así mismo informamos a la opinión pública que esta Comisión Directiva convoca a la ciudadanía para organizarse a fin de estar presentes el día 28 de febrero próximo en el momento de entrega de las llaves de la Sede del Museo de la Memoria”.
Firman, por la Comisión Directiva: Susana Llera, Ema Lucero, Norma Ríos, Martha Díaz, Federico Pagura, Ivan Hernández Larguía.
