El último adiós a un luchador.
El último adiós a un luchador.

Este martes se realizó el funeral del histórico dirigente sindical Héctor Quagliaro. Los restos fueron sepultados en el cementerio de Ibarlucea y fueron despedidos por numerosos dirigentes y funcionarios, entre ellos el gobernador Hermes Binner.

Al momento de su muerte, Quagliaro ya formaba parte de la historia grande de las luchas sindicales. Actualmente era presidente del Centro Nacional de Jubilados de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y de la Federación de Jubilados de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).

Pero el Colorado –como lo conocían sus allegados y amigos– tuvo una larga actuación como dirigente de ATE de la ciudad de Rosario y fue cofundador de la Confederación General del Trabajo (CGT) de los Argentinos y de la CTA.

Entre los presentes en el funeral, además de su familia, se pudo observar al gobernador Binner y un numeroso arco de legisladores, funcionarios y dirigentes de diversas extracciones políticas y gremiales.

Binner destacó la “coherencia” y el “espíritu luchador” que caracterizaron a este “incansable defensor de los derechos de los trabajadores”, quien también fue nombrado Ciudadano Distinguido por el Concejo Municipal de Rosario alrededor de cuatro años atrás.

Biografía de Héctor Quagliaro

El siguiente texto corresponde a la presentación realizada ante la Cámara de Diputados en el año 2006, con motivo de declararse de interés de la Cámara su libro biográfíco.

Héctor Quagliaro nace en Rosario en 1933, cursa sus estudios en la Escuela Nro. 565 y comienza a trabajar como ayudante de un lechero, a los 12 años. A los 20 años ingresa en los talleres del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, donde se va a encontrar con una vida de militancia.

Cuando lo derrocan a Juan Domingo Perón en 1956, participa activamente de la llamada resistencia peronista por aquellos años. En 1957 participa en el congreso de la Lista Azul de ATE y al año siguiente de la fundación de la Lista Unidad y Acción de la Asociación Trabajadores del Estado y de la huelga de los trabajadores del Ministerio de Obras Públicas, conflicto que lo encuentra como delegado sindical.

Fue electo Secretario General de ATE – Rosario en el año 1959, siendo reelecto en 1961 e integra las 62 Organizaciones (Pre-vandoristas), desde donde surgieron los documentos liminares de La Falda (1957) y Huerta Grande (1962) antecedente histórico del Programa de Huerta Grande enarbolado por la CGT de los Argentinos a finales de los años 60, en cuyos párrafos se plantean caminos de unidad de acción para los empresarios nacionales, los pequeños y medianos empresarios, los profesionales, los estudiantes, los intelectuales, los artistas, los religiosos.

Durante 1963 fue electo por primera vez Secretario General de la CGT Rosario, desde donde desplegará una incasable labor en favor de los derechos de los trabajadores y las instituciones democráticas, cargo que ocupo en reiteradas oportunidades.

Desde la CGT Rosario organiza el “Operativo 7” en el cordón industrial Villa Constitución – Puerto San Martín, siendo las fábricas tomadas por los obreros en defensa de las fuentes de trabajo, integrando las 62 Organizaciones de pie, en clara oposición al denominado “neoperonismo” que encabezaba Augusto Timoteo Vandor.

Durante los días 26 al 28 de marzo del año 68, en el congreso normalizador de la CGT “Amadeo Olmos” se constituye la CGT de los Argentinos, donde confluyeron distintos sectores del activismo sindical con una clara concepción clasista, bajo las consignas “Más vale honra sin sindicatos que sindicatos sin honra”, y “Unirse desde abajo y organizarse combatiendo”, quienes de esa manera marcaron claras diferencias con el sindicalismo colaboracionista que había participado del movimiento encabezado por el dictador Juan Carlos Onganía, que destituyó a Arturo Illia en junio del año 1966.

A semanas de un hecho de tanta trascendencia histórica, un sector del movimiento obrero de Rosario y del Cordón Industrial lanzó una convocatoria titulada “Por una CGT sin compromisos o ataduras espurias”, en donde se afirmaba “Asumimos la responsabilidad que el momento nos exige, UNIR en torno a esta Regional de la CGT, a todos los que, sin compromisos o ataduras espurias, entendemos que a los trabajadores se los arma de fe y de ansias de lucha, con posiciones claras, que no dividen, sino que unifican y sirven para hacer surgir dirigentes leales a las ideas e intereses del pueblo trabajador”. Posteriormente, el 17 de abril en un plenario de 27 gremios, presidido por Héctor Quagliaro, se conforma la CGT de los Argentinos Regional Rosario, aprobando lo resuelto en el congreso normalizador, y se lo designa Secretario General de la CGT de los Argentinos en la región Rosario.

Asimismo resulta insoslayable recordar aquí el protagonismo de la CGT de los Argentinos regional Rosario presidida por Quagliaro en su enfrentamiento al onganiato, impulsando verdaderas gestas de resistencia popular a la tiranía militar que se expresaron las históricas jornadas del Rosariazo, en el marco de la lucha que el pueblo argentino llevó adelante a favor de las libertades democrática y que culminaron con la renuncia de Ongania.

Sin lugar a dudas Hector Quagliaro, junto a innumerables luchadores sociales, protagonizó una de las etapas más rica de la historia del movimiento popular en argentina, que tuvo como referentes a Agustín Tosco, Rodolfo Walsh, Elpidio Torres, Raimundo Ongaro, Julio Guillan, entre otros, que contribuyeron decididamente a la construcción de una sociedad edificada sobre la ética de la igualdad, la solidaridad y la democracia.

Hector Quagliaro padeció el accionar del terrorismo de estado, siendo cesanteado en setiembre del año 1976 por la dictadura militar y en diciembre del mismo año separado de la conducción nacional de ATE y siendo finalmente expulsado del gremio en un congreso claramente fraudulento. Supo generar los espacios de resistencia civil a la dictadura militar, junto a jóvenes militantes sindicales y políticos como Germán Abdala y Victor De Gennaro organizando la Agrupación Nacional de ATE (Anusate), agrupación que en el año 1984 recuperó la conducción nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado.

Como fruto de la lucha del movimiento sindical, en el año 1985 es reincorporado a su antiguo puesto de trabajo en el Distrito Inferior de la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables. En el mismo año es designado Director de la Escuela de Capacitación Sindical de ATE. En 1987 es elegido Secretario General de ATE, cargo en el que fue reelecto hasta el año 1999, siendo en el 2003 nombrado Presidente del Centro Nacional de Jubilados de ATE y de la Federación de Jubilados de CTA, cargo que ocupa hasta la actualidad.

Es sabido que Héctor Quagliario ha dedicado su vida a defender y a ejercer los derechos de los trabajadores argentinos ante la explotación y abusos ejercidos por parte de la patronal, producto del avance sin solución de continuidad de un capitalismo salvaje cuya expresión más inhumana e injusta lo ha expresado el neoliberalismo que impero durante la década de los 90. En este marco, y ante el avance de la experiencia neoliberal sobre los trabajadores y el pueblo argentino, que se tradujo en la sistemática reducción de los espacios democráticos, y retomando las históricas banderas enarboladas por la CGT de los Argentinos, contribuyo a principios de la infame década de los 90, a la construcción de una nueva experiencia político-sindical, como lo es ha la Central de Trabajadores Argentinos.

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