El tema ya está instalado, y tal como quiere la Intendencia, lo más lejos posible del Palacio de los Leones, aunque esa distancia se mida en unas pocas decenas de metros. En el Concejo, oficialismo y oposición ya se afilan las uñas para discutir el aumento en la tarifa del transporte público que, según el subsecretario de Servicios Públicos, Pablo Seghezzo, llevaría el precio a $1,80 o $1,90.
La Municipalidad de Rosario, por medio de la Secretaría de Servicios Públicos, anunció que enviará en los próximos días un mensaje al Concejo que contiene una mala noticia para los ciudadanos que se mueven en colectivo: la tarifa del transporte urbano de pasajeros trepará hasta 1,80 o 1,90 peso, es decir unos 30 centavos más que el valor actual. Sectores opositores anticiparon que rechazarán de plano el incremento que impulsa el gobierno socialista bajo el argumento de un “atraso tarifario”. El concejal Fernando Rosúa, por su parte, adelantó que no votará una suba que lleve el boleto a esos guarismos: “Nosotros esperamos que no, hay un desfasaje de unos 50 millones al año, pero el consenso es que el aumento del boleto no es la manera de resolver este problema”. En tanto, la socialista Clara García se despachó con una alternativa que estremece: “En otros países hay tributos que pagan estas diferencias entre el costo y lo que el vecino que utiliza el transporte pueda realmente pagar, estamos abiertos a ver esas alternativas”.
Seghezzo arrancó la semana adelantando que “el desfasaje actual de la tarifa es de $0,50, considerando los subsidios, sino sería mayor todavía”. En diálogo con Radio Dos, el funcionario municipal desmintió que se vaya a proponer una tarifa de $2,10: “No, estamos pensando en valores menores”, respondió, y ante la insistencia del periodista Luis Novaresio, sentenció que el boleto aumentado quedará entre $1,80 y $1,90. Lo que casi asegura que será la última de las cifras.
En ese contexto, el concejal Fernando Rosúa adelantó que no votará una suba que lleve el boleto a esos guarismos: “Nosotros esperamos que no, ya tuvimos discusiones en diciembre con todos los actores del sistema, donde claramente quedó demostrado, con la información que se volcó allí, que el sistema está desfinanciado, no cierran los números, hay un desfasaje de unos 50 millones al año, pero también había como un consenso de que el aumento del boleto no era la manera de resolver este problema.
Para el edil “hay que buscar financiamiento ya sea por (subsidios de la) Nación, por la provincia, o el mismo municipio, de su presupuesto, para ver de dónde saca estos 50 millones de pesos para que no tenga que haber aumentos del boleto”.
Rosúa planteó que “los sistemas de transporte en todo el mundo son subsidiados, el nuestro también ya tiene alrededor del 26 ó 27% de subsidios y estaría haciendo falta casi un 50%. El tema a discutir sería de dónde sale ese subsidio, quién lo aporta, porque lo que está en claro también es que el aumento del boleto no sólo perjudica la vida del rosarino, sino que perjudica al mismo sistema, porque hay una caída de la cantidad de pasajeros en los colectivos, producto de los últimos aumentos, entonces hay que mantener el boleto bajo y hay que conseguir financiamiento para que el sistema pueda seguir funcionando”.
Respecto de una reformulación integral del sistema de transporte, el concejal opositor señaló que “eso está en conversación, en febrero continuarán las reuniones, pero lo que quedó demostrado es que el modelo actual fracasó”.
Una Clara oficialista
Por su parte, la concejala socialista Clara García salió al cruce con una mirada muy distinta. “Compartimos la misma preocupación. El concejal Rosua hablaba de incrementar los subsidios nacionales y ojalá puedan acompañarnos en ese pedido. El gran problema es la falta de federalismo que tiene nuestro país, y yo quiero sí destacar que por estos días se están reuniendo los ministros de Obras y Servicios Públicos de todo el país y el Comité Federal del transporte de todo el país”.
Para la concejala oficialista, se necesita “por parte de la Nación, una vocación federal de distribuir diferente”, y agregó: “Las grandes ciudades como Córdoba, Santa Fe, ya tienen tarifas mucho mayores a las nuestras, porque se hace realmente dificultoso la cobertura de costos”, adelantando tácitamente que el aumento se viene, sí o sí.
García comparte el criterio de buscar otras fuentes de financiación, pero habrá que ver cómo reaccionan los ciudadanos de Rosario: “Es cierto que en otros países del mundo hay tributos que pagan estas diferencias entre el costo y lo que el vecino que utiliza el transporte pueda realmente pagar, estamos abiertos a ver esas alternativas”, con lo cual todos se aferraron a sus billeteras.
