Mientras los afiliados de los gremios docentes empiezan a debatir cómo responderán a la oferta del 7 por ciento de aumento que les hizo el gobierno provincial, la ministra de Educación Élida Rasino barajó la posibilidad de descontarles los días de paro, en caso de que esa sea la medida que se adopte. Para el diputado provincial Gerardo Rico, en tanto, los trabajadores “no deben ser la variable de ajuste de los fracasos” de la gestión del gobernador Hermes Binner.
Rasino salió con lo de los posibles descuentos en declaraciones a la prensa realizadas este lunes en la capital provincial. “Es una cuestión que en esta oportunidad está más observada en virtud que hay un consenso a nivel nacional de tomar este tipo de medidas y la verdad que Santa Fe es la única que no ha descontado hasta ahora”, dijo la ministra, justo en la jornada previa a la del comienzo de las votaciones en la que los maestros agrupados en Amsafé comenzarán a votar cómo responder a la oferta salarial que sus dirigentes escucharon en la paritaria del sector.
“Es un tema (el de los descuentos) que se está discutiendo a nivel de Consejo Federal (de Educación) en su conjunto”, dijo también Rasino, que además insistió en pedir a los docentes que acepten la oferta del gobierno.
Pero a juzgar por las declaraciones de los últimos días de los dirigentes sindicales, ni la Amsafé ni los otros gremios docentes como Sadop, que agrupa a los trabajadores de escuelas privadas, están dispuestos a aceptar el porcentaje de aumento ofrecido por el Ejecutivo provincial. Para la mayoría de los maestros, el 7 por ciento es insuficiente. Y todo indica que, de no mediar alguna nueva oferta en estos días, el inicio de clases, previsto para la semana próxima, se verá afectado por medidas de fuerza.
Los trabajadores públicos de la provincia agrupados en UPCN y ATE recibieron la misma oferta que los maestros, que generó de inmediato voces de rechazo y aprestos para paros en las organizaciones sindicales.
Desde la Legislatura provincial, en tanto, Gerardo Rico llamó a “estar junto a los trabajadores de la provincia en esta difícil encrucijada”.
Para Rico, integrante de la comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la provincia, los trabajadores “se encontraron con una pared (el gobierno) que exhibe impotencia y les dice: tengo las manos vacías. Cierra la posibilidad de todo diálogo con una postura de soberbia e intolerancia y reiteran posiciones a los que nos tiene acostumbrados: encuentran las culpas afuera”.
“No digo que hagan una severa autocrítica pública a la desastrosa política de recaudación en sus dos años que llevan de gobierno, que vació las arcas. Pero, por lo menos que asuman una postura dónde los trabajadores no sean la variable de ajuste de sus propios fracasos y con racionalidad repartamos las cargas, nivelando la balanza hacia la parte débil de la negociación que siempre son los trabajadores”, pidió al gobierno Rico, referente del Movimiento Evita.
