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Como si se tratara de un árbitro que juzga los hechos y actores de la Historia y la política nacionales, la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina, que preside el cardenal Jorge Bergoglio, difundió un nuevo documento titulado “La Patria es un don, la Nación una tarea”.
“La celebración del Bicentenario merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo”, exhortaron los obispos, sin aclarar por qué la Iglesia tiene que determinar los climas de celebración de un aniversario secular y eminentemente político.
Tras difundir el documento, el vocero del Episcopado, Jorge Oesterheld, informó a la prensa que los prelados pedirán este miércoles audiencias a los tres poderes del Estado para presentarles la declaración.
“La celebración del Bicentenario merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo. Urge recrear las condiciones políticas e institucionales que nos permitan superar el estado de confrontación permanente que profundiza nuestros males”, comienza el texto de una carilla y cinco puntos con que el Episcopado se arroga el derecho de sermonear a los poderes del Estado.
En ese marco crítico, los obispos indicaron que la situación actual “requiere una actitud de grandeza de parte de todos los argentinos, en particular de sus dirigentes” y señalan que como pastores también se sienten “interpelados por esta situación”.
“La que sufre es la Nación toda, no es el momento para victimizarnos ni para procurar ventajas sectoriales”, indican en otro punto, con la ambigüedad que caracteriza a los documentos eclesiásticos.
Señalaron asimismo que “la calidad institucional es el camino más seguro para lograr la inclusión de todos en la comunidad nacional” y abogaron para que “los poderes del Estado actúen respetando su legítima autonomía y complementándose en el servicio al bien común”.
En tanto, sostuvieron que “es el momento de privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales de nuestro pueblo, y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la persona humana, de la familia y la sociedad”. Se refirieron así a temáticas como el aborto o el casamiento entre personas de mismo sexo, que preocupan a los obispos. Nada se mencionó respecto de los escandalosos abusos sexuales cometidos por sacerdotes de la Iglesia.
“Si toda la Nación sufre, más duramente sufren los pobres. Este es un reclamo del cual nos volvemos a hacer eco, porque se trata de una deuda que sigue vigente y que se lee en los rostros de miles de hermanos que no llegan a vivir conforme a su dignidad de hijos de Dios”, señalan en otro párrafo, en la misma sintonía que la oposición usa en forma constante.
Por último, el Espiscopado convocó a “asumir esta misión con espíritu fraterno y solidario” para celebrar el Bicentenario de la Patria.
Durante los dos días de deliberaciones, los obispos –además de analizar con “preocupación” la actual situación política y social– ultimaron detalles de la organización del acto cívico-religioso que realizarán el 8 de mayo en Lujan para celebrar el Bicentenario.
(Fuente: Télam)
