
El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, dijo que comparte el objetivo del concejal Oscar Greppi para reemplazar los caballos utilizados para cirujeo por motos incautadas en el corralón municipal, pero aclaró que la Justicia provincial impide utilizar los rodados que están incautados.
Para Miguel Lifschitz, el proyecto de Greppi es “bien intencionado”, pero la solución que propone no es posible, según le dijo a Radio 2.
El jefe municipal comparte el objetivo de “recudir o eliminar” la tracción a sangre, ya que la “la explotación de animales no es razonable”.
Pero al mismo tiempo, entiende que la solución que propone Greppi “tal vez no sea demasiado práctica”.
En ese sentido, explicó que la Justicia provincial impide utilizar las motos del corralón. Y además sostuvo que “habría que prepararlas” para que cumplan normas de seguridad mínimas.
De todos modos, admitió que es necesario trabajar sobre el tema y que desde la Municipalidad se ha “ido reduciendo” dentro de lo posible la tracción a sangre.
Además, dijo que es “bien intencionada” la idea de regularizar la situación laboral de los cirujas, pero aclaró que “no es simple de llevar adelante”.
