Este martes a la mañana quedó inaugurada en Rosario la Primera Feria Internacional y 6º Congreso Regional del Ambiente, que cuenta con la participación de delegaciones diplomáticas y empresariales nacionales de Brasil, Alemania, Italia, Canadá y Japón. Estuvo el gobernador Hermes Binner, que habló del DDT, pero se olvidó del glifosato.
Bajo el lema “Producción más limpia, energía y tecnologías ambientales: tendencias y oportunidades”, la actividad se desarrollará hasta el viernes en el Centro Cultural “Bernardino Rivadavia”.
La feria se desarrollará sobre cinco ejes temáticos alrededor de los cuales empresarios, industriales, profesionales, expertos, científicos, administradores, ambientalistas, funcionarios públicos, docentes y estudiantes podrán interactuar e intercambiar conocimientos y experiencias.
Los temas son: Producción más limpia; Tecnologías ambientales; Energía; Gestión de la Sustentabilidad y Gestión de los recursos naturales.
Binner presidió la apertura de la feria y el congreso, y reconoció que la actividad referida al medio ambiente “pone de manifiesto la importancia que tiene la vinculación entre mercado y Estado, pero sobre todo la importancia que tiene la sociedad civil. Aquí hay una trilogía entre Estado, mercado y sociedad civil en el marco de la cual tenemos que entendernos cada vez más, porque no estamos hablando de un tema que se puede cambiar de un día para otro, sino de algo muy profundo, donde a veces ciertos avances tecnológicos y científicos generan alguna duda sobre lo que significa «progreso»”.
El mandatario socialista recomendó un tomo: “Hace medio siglo hubo un libro que generó expectativas en el mundo en cuanto a que había que empezar a pensar en el medio ambiente. «La primavera silenciosa», de Rachel Carson, mostraba la forma en que el hombre hacía uso de la naturaleza, en un camino que, tarde o temprano, la propia naturaleza le iba a cobrar”.
Posteriormente, Binner resaltó que “costó mucho tiempo avanzar sobre los contaminantes y el uso de agroquímicos en nuestro medio, donde se daban situaciones ridículas como por ejemplo que estaba prohibido el uso del DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano, sustancia tóxica utilizada como insecticida), pero no estaba prohibida su venta”.
El gobernador destacó: “Cada día entendemos más sobre la necesidad de cuidar nuestro aire, nuestra agua y nuestra tierra, y por lo tanto hoy no hay ninguna plataforma política que pueda estar ajena al problema medio ambiental. El Efecto Invernadero no es un pronóstico hacia el año 3.000, es un problema de hoy”, y subrayó que “los países que más contaminan son los países que menos tienen deseos de firmar el Protocolo de Kioto”, el acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de los gases que causan el calentamiento global.
No obstante, Binner no hizo mención alguna a uno de los problemas contra el que con más énfasis vienen reclamando acciones gubernamentales las organizaciones ambientalistas: el uso del herbicida glifosato por parte de los productores sojeros, que llevó incluso a la Justicia santafesina a prohibir la fumigación en los alrededores de la localidad de San Jorge.
De la inauguración de la Feria participaron también el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio; el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz; el secretario de Medio Ambiente, César Mackler; y la subsecretaria municipal de Medio Ambiente, Daniela Mastrángelo, entre otras autoridades académicas y de la Comisión Interempresaria Municipal de Protección Ambiental de la Región (Cimpar).
(Fuente: Prensa Gobernación)
