Haneen Zombi, diputada en el Parlamento de Israel por la minoría árabe, narra sus terroríficas experiencias en el buque atacado por el ejército de su propio país. Además desmiente las versiones oficiales y denuncia con detalles la brutalidad del sangriento abordaje. Reproducimos la nota de Jonathan Cook publicada en el sitio de noticias estadounidense AlterNet.
Un miembro árabe del parlamento israelí que fue a bordo de la flotilla internacional que intentó llevar ayuda humanitaria a Gaza y resultó atacada el lunes acusó a Israel de tener la intención de matar a activistas por la paz como una forma de disuadir a futuras flotillas.
Haneen Zoubi dijo que buques de guerra israelíes habían rodeado al barco insignia de la flotilla, el Marmara Mavi, y que dispararon contra esa nave minutos antes de que los comandos dispararan desde un helicóptero que estaba ubicado encima el barco.
La diputada describió cómo los aterrorizados pasajeros fueron expulsados de la cubierta y aseguró que no tenía conocimiento de ninguna provocación o resistencia por parte de los pasajeros, todos ellos desarmados.
Añadió que a pocos minutos del inicio de la incursión, tres cuerpos habían sido trasladados a la sala principal en la cubierta superior en el que ella y la mayoría de los pasajeros fueron confinados. Dos tenían heridas de bala en la cabeza, sugiriendo que hubo ejecuciones.
Otros dos pasajeros se desangraron lentamente hasta morir en la sala, después de que soldados israelíes ignoraron los mensajes en hebreo para pedir ayuda médica. La diputada dijo que vio a otros siete pasajeros heridos de gravedad.
“Israel empleó varios días para planear esta operación militar,” dijo en una conferencia de prensa en Nazaret. “Ellos querían producir muchas muertes para aterrorizarnos y para enviar un mensaje diciendo que los convoyes con ayuda no deberían tratar de romper el bloqueo de Gaza en el futuro”.
Liberada la madrugada del martes por la policía, al parecer debido a su inmunidad parlamentaria, la legisladora dijo que mientras ella estaba hablando, la mayoría de los cientos de activistas por la paz seguían detenidos o eran deportados por Israel.
Otros tres líderes de la minoría árabe de Palestina, incluido el líder espiritual, el jeque Raed Salah, fueron detenidos y sus barcos atracados en el puerto sureño de Ashdod. Los abogados dijeron que bajo la ley israelí podrían ser detenidos e interrogados, aun sin cargos en su contra, durante un máximo de 30 días.
Contradiciendo las afirmaciones de Israel, Zoubi dijo que tras tomar el control del barco los soldaos hicieron una inspección y no hallaron armas a bordo.
Es fundamental, agregó, solicitar a la ONU que realice una investigación independiente para averiguar qué sucedió en el barco, en lugar de permitir que Israel lleve a cabo un encubrimiento “con una investigación de sus fuerzas armadas”.
Mientras Zoubi hacía estas declaraciones se desarrollaba una huelga dentro de Israel y también en los territorios ocupados. La medida de fuerza fue convocada por los líderes palestinos.
Según un comunicado emitido por el Alto Comité de Seguimiento, principal órgano político de los ciudadanos palestinos de Israel, el ataque a la flotilla constituye “terrorismo de Estado”.
Las manifestaciones y marchas que se desarrollaron en la mayoría de las principales ciudades y pueblos palestinos de Israel transcurrieron sin incidentes. Los analistas locales describieron el estado de ánimo como ira, pero moderada, al menos si se compara con el clima abiertamente hostil de las protestas tras el ataque israelí a Gaza hace 18 meses.
Sin embargo, la policía informó que se ha puesto en alerta máxima, con miles de agentes adicionales en el norte de Israel, donde vive la mayoría de los ciudadanos palestinos.
El lunes, los enfrentamientos entre manifestantes y la policía estallaron cerca de la mezquita de Al Aqsa, en Ciudad Vieja de Jerusalén, y en la ciudad norteña de Fahm Umm. Fue después de que se difundieran falsos rumores que afirmaban que el jeque Salah, el líder del principal movimiento de Israel Islámica, había muerto en la operación naval israelí.
La policía informó que detuvo a 18 jóvenes, principalmente por arrojar piedras, en varios lugares del norte.
Decenas de palestinos se manifestaron este martes frente al Consulado de Turquía en el este de Jerusalén para mostrar su apoyo a Ankara, que ha criticado duramente las acciones israelíes. Dos manifestantes fueron detenidos por la policía.
En la Ribera Occidental, muchos palestinos observan el primero de tres días de duelo decretado por el presidente palestino, Mahmoud Abbas, por los asesinatos de activistas internacionales.
Incluso antes del ataque a la flotilla, la minoría palestina en el país, una quinta parte de la población, se había preparado para una reacción violenta por parte del gobierno, y de los ciudadanos judíos, por la participación de sus líderes en la flotilla. Apenas los barcos partieron, Ynet, el más popular sitio web de noticias de Israel, se preguntó si Zoubi era una diputada “al servicio de Hamas”.
Pero frente a la grave crisis diplomática que se desató a causa de la matanza de activistas por la paz, los líderes palestinos ya advirtieron que las críticas hacia ellos serán todavía más feroces en los próximos días.
Ayer los partidos de extrema derecha lanzaron sus primeros ataques a. Zoubi, exigiendo la revocación de su inmunidad y su expulsión del parlamento. Danny Danon, miembro del partido del primer ministro Benjamin Netanyahu, el Likud, pidió que ella sea “juzgada por traición a la patria”.
En su declaración sobre el ataque, Zoubi dijo que a las 4 AM del lunes había visto al menos 14 barcos israelíes en alta mar, y aproximadamente a unos 130 kilómetros dentro de aguas internacionales.
La legisladora agregó que los pasajeros habían sido presa de miedo ante el ruido y la confusión, cuando los comandos llegaron a la cubierta. “Yo no creía que íbamos a sobrevivir más de cinco minutos”, dijo.
Taleb al Sana, otro árabe miembro del Parlamento de Israel, confirmó las afirmaciones de Zombi, quien negó que los comandos israelíes dispararon sólo a las piernas de los pasajeros. “He visitado a los heridos en el hospital y todos ellos tienen heridas de bala en la cabeza y el cuerpo”, dijo.
Adalah, un centro jurídico de la minoría árabe de Israel, dijo que a nueve abogados de esa organización les habían limitado el acceso a los detenidos, y que estaban tratando de tomar testimonios “en circunstancias muy difíciles”.
Abogados y grupos de derechos humanos están tratando de localizar personas heridas en los lugares donde las estén tratando.
“Nuestra opinión es que Israel está deliberadamente intentando obstaculizar esta labor y está imponiendo un bloqueo informativo”, dijo Gaby Rubin, una portavoz de Adalah.
(Fuente: AlterNet)
Traducción: Pablo Bilsky
