Fidel Castro, en base a una investigación de un periodista estadounidense, acusó a Estados Unidos de provocar el hundimiento de la corbeta surcoreana atribuido al régimen de Pyongyang, el pasado 26 de marzo. Consideró que la Casa Blanca actúa con “cinismo” y “falta total de escrúpulos”.
El artíuclo fue publicado en La Habana el jueves y este viernes alcanzó amplia repercusión. Para Fidel “los líderes políticos y la opinión mundial tienen una prueba del cinismo y la falta total de escrúpulos que caracterizan la política imperial de Estados Unidos”. Y denunció que el fin de Washington era influir sobre Japón para mantener su base militar en Okinawa.
El análisis de Fidel Castro incluye una síntesis del artículo de Wayne Madsen, periodista investigador que trabaja en Washington DC, publicado a través de Global Research donde divulgó información de fuentes de inteligencia del sitio web Wayne Madsen Report.
Según Madsen, citado por Fidel, desde el buque estadounidense USNS Salvor, estacionado en una de las islas cercanas al hundimiento del Cheonan, partieron todas las acciones del diseño del ataque de bandera falsa, desde la logística de buzos especializados hasta el propio torpedo.
Así, el ex gobernante atribuye a fuerzas especiales (SEALS) de Estados Unidos el hundimiento el pasado 26 de marzo del buque de guerra Cheonan –con saldo de 46 muertos– que una comisión internacional atribuyó a un torpedo de un submarino de Corea del Norte.
El ahora ex primer ministro de Japón Yukio Hatoyama había prometido en su campaña electoral desalojar la base de Okinawa, lo que no pudo cumplir, según Castro, por las tensiones militares en la península coreana, entre otras causas, lo que derivó en su dimisión.
“Así, de forma asombrosamente fácil, Estados Unidos logró resolver un importante problema: liquidar el gobierno de Unidad Nacional del Partido Demócrata de Yukio Hatoyama”, dijo Castro, de 83 años y quien, se mantiene alejado del gobierno desde 2006 por una enfermedad.
Sin embargo, señaló, eso significó un alto costo para Washington pues “ofendió profundamente a sus aliados de Corea del Sur”, y destacó la habilidad y rapidez con que actuó Kim Jong II, que rechazó toda responsabilidad en el incidente, y resaltó el prestigio de China por su actuación en este conflicto.
(Fuente: AFP- Telesur)
