Las denuncias de Rivas y Basteiro ya están en la Justicia electoral.
Las denuncias de Rivas y Basteiro ya están en la Justicia electoral.

La interna que el socialismo llevará adelante el próximo domingo se tiñó de sospechas de fraude a partir de la denuncia del diputado nacional Jorge Rivas, quien apuntó este martes contra el gobernador Hermes Binner y el senador nacional Rubén Giustiniani, actual titular del PS. Rivas, quien compite por la presidencia partidaria, señaló en conferencia de prensa: “Debemos ser claros, responsabilizamos a Binner y a Giustiniani por estas maniobras que, no dudamos, tienen por objetivo el fraude o que desistamos de presentarnos a las elecciones internas”. Los reclamos fueron elevados a la justicia electoral, a cargo de María Servini de Cubría, y se aguarda una respuesta en las próximas 48 horas, pero no del mandatario santafesino ni del senador, quienes dejaron que responda alguien absolutamente desconocido: el secretario general del partido, Carlos Roberto, que no juega en la selección de Brasil ni canta temas melódicos.

“Al lado de Binner y Giustiniani, (Leopoldo) Moreau y (Federico) Storani son nenes de pecho”, advirtió Basteiro, en referencia a las acusaciones de fraude que realizó Ricardo Alfonsín antes de la interna del radicalismo bonaerense. Parece que el socialismo, otra de las fuerzas que hace de la calidad institucional y de las formas de hacer política está, nuevamente, con las polainas embarradas. Como se recordará, en octubre de 2005 la interna del socialismo porteño terminó con el fallecido dirigente Norberto Laporta procesado, luego de que Héctor Polino acusara a su sector de un escandaloso fraude en esos comicios.

La grave acusación de la oposición interna, en plena recta final hacia las elecciones internas del Partido Socialista (PS) –que se disputarán el próximo domingo para elegir una nueva conducción– está relacionada con una serie de “irregularidades” que el diputado Rivas enumeró y que, a juicio del sector que lidera, constituyen un claro “intento de fraude”.

El legislador socialista mencionó padrones entregados fuera de término, cambio abrupto de los lugares de votación, la imposibilidad de acreditación de fiscales para controlar los comicios, distribución antojadiza de las mesas electorales y ausencia en la Junta Electoral de un representante de su lista, Unidad Socialista.

Si esto hubiera sucedido en las internas del justicialismo bonaerense hubiese sido tapa de los principales diarios del país y, además, hubiera tentado a Giustiniani, su compañera de fórmula presidencial en 2007, Elisa Carrió, y otros actores políticos que se embanderan detrás de la transparencia, a convocar a una conferencia de prensa para denunciar el atropello a tamaños preceptos democráticos.

Sin embargo, los reclamos fueron elevados a la justicia electoral, a cargo de María Servini de Cubría, y se aguarda una respuesta en las próximas 48 horas, pero de ningún modo motivaron aclaración alguna de parte de los acusados.

“Aunque no lo deseamos, existe la posibilidad de que la interna sea suspendida o postergada”, informó Rivas en la conferencia brindada para denunciar a la actual conducción del partido.

El sector que encabeza Rivas respalda las políticas del gobierno nacional, en tanto que la corriente de Binner y Giustiniani es claramente opositora e integra el Acuerdo Cívico y Social junto al radicalismo, la Coalición Cívica y el GEN de Margarita Stolbizer.

En ese sentido, el diputado Ariel Basteiro, presente en la conferencia, envió un mensaje al diputado radical Ricardo Alfonsín. “Él se quejó por intentos de fraude de sus rivales Federico Storani y Leopoldo Moreau en la interna radical. Le decimos que Moreau y Storani son nenes de pecho al lado de Binner y Giustiniani”, afirmó Basteiro.

La advertencia está relacionada con el llamado que hizo Alfonsín a Binner para que integre una posible fórmula presidencial del Acuerdo Cívico de cara a los comicios de 2011.

Por su parte, Rivas sostuvo que “no imaginábamos que la degradación política había llegado a tanto en el Partido Socialista como para tener que recurrir a la justicia electoral”.

En la denuncia se afirmó que “se obliga a los afiliados a recorrer hasta 714 kilómetros para votar”, en referencia a cambios de lugares de votación en algunas provincias. También se mencionó la existencia de “padrones adulterados” y la no habilitación de mesas en centros socialistas.

Silencio oficialista

Desde el oficialismo, el único que salió a hablar fue el secretario general del partido, Carlos Roberto, quien acusó a los disidentes de mentir “cuando señalan que existen trabas para fiscalizar el comicio” y aseguró que todo el proceso se lleva a cabo según “lo que establece el Código Nacional Electoral”.

En un comunicado, Roberto dijo que Rivas y Basteiro “son los mismos que se bajaron en 2008”, en referencia a los últimos comicios internos del PS, pocos meses después del ataque a Rivas, y recordó que “fracasaron en todas las impugnaciones presentadas en la Justicia”. Lo que se dice un dechado de calidad institucional.

(Fuente: Télam/ Página 12)

 

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