Como en París en 2007, pequeñas ciudades del sur están en llamas.
Como en París en 2007, pequeñas ciudades del sur están en llamas.

La violencia sacude a la ciudad francesa de Grenoble, en el sur del país, y a la pequeña localidad de Saint-Aignan, tras la muerte de un joven baleado por la policía el viernes por no detenerse en un control. Desde el sábado hasta este lunes a la madrugada, se vivieron graves enfrentamientos entre manifestantes y gendarmes, con quema de autos y agresiones a edificios públicos.

La policía vigilaba el domingo el barrio popular de Villeneuve, donde vivía el joven que murió, y donde se pone en duda que su muerte haya sido por legítima defensa, como sostiene una investigación de la fiscalía local, según reportó la agencia italiana de noticias Ansa.

En una atmósfera tensa, pequeños grupos de jóvenes observaban los controles de la policía, cuya presencia era menos visible que el sábado y el viernes, mientras un helicóptero sobrevolaba la zona.

Poco antes de las 22.30 locales (las 21.30 del domingo en la Argentina), un vehículo de la policía fue alcanzado por disparos sin que hubiera heridos.

La madre del joven muerto, Saliya Boudouda, anunció que presentará una denuncia para que se aclaren las circunstancias de esta muerte.

En tanto, unas cincuenta personas atacaron una gendarmería del centro de Francia a golpes de hacha y barras de hierro. La prefectura anunció el despliegue de unos 300 militares para garantizar la seguridad de la zona y para “oponerse a todo brote de violencia”.

El joven de 22 años murió tras los disparos de un gendarme en la localidad de Thesee la noche del viernes pasado, al cabo de una persecución en la que el fugitivo, según las autoridades, forzó un control de las fuerzas del orden.

La muerte causó la ira de algunos miembros de la comunidad en la que vivía, según el alcalde de Saint-Aignan Jean-Michel Billon, una comuna de 3.400 habitantes.

El cuerpo sin vida de la víctima, Luigi, de 22 años, padre de una niña de dos años, fue encontrado en Saint-Romain sur Cher, a unos diez kilómetros del lugar de los disparos, en donde vive una importante comunidad de gente que reside en caravanas. Según los primeros elementos de la investigación el joven Luigi tuvo miedo del control ya que no tenía permiso de conducir y porque se acababa de registrar un robo en una comuna vecina.

En noviembre de 2007, en la periferia de París hubo un levantamiento tras la muerte de dos jóvenes que chocaron con su moto contra un vehículo de la policía.

 

Comentarios
Más notas relacionadas
Más por Admin
Más en Mundo
Comentarios cerrados

Sugerencia

El Gobierno defendió la presencia de Aldo Rico en el desfile en Tucumán

“Lo de los Carapintadas es cosa vieja, no creo que haya puesto en jaque a la democracia”, …