
Dos días después de haber acusado al candidato a la presidencia, José Serra (PSDB) de simular una agresión durante una caminata en Río de Janeiro, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, enfrió ayer el tono de su discurso al pedir a militantes y simpatizantes del PT no agredir a los adversarios con gestos o palabras, sino que den la “paliza en las urnas”.
“La paliza hay que darla en las urnas el día 31. Nosotros no queremos agredirlos ni con palabras, ni con gestos. Lo que nosotros queremos es llenar la urna de Dilma el 31”, afirmó el presidente brasileño, en su discurso de campaña en apoyo a Dilma Rousseff (PT).
La expresión “paliza en las urnas” también fue utilizada hace dos años por el ex-ministro José Dirceu y viene siendo repetida en los programas electorales del PSDB. Los tucanos acusan al PT de inducir la violencia electoral en las calles.
Aunque con un tono menos inflamado, Lula reiteró que el episodio en Río fue un embuste. “Intentaron armar una escena para decir que nosotros somos violentos. Y la prueba mayor es que yo perdí en el 89, perdí en el 94, perdí en el 98, y cada vez que perdí no hubo de mi parte, ni ataques ni juego sucio contra el adversario. Pero ellos, que hablan de democracia, no saben perder”, atacó el mandatario.
Lula afirmó a los presentes que es necesario dar “un ejemplo de cómo ganar estas elecciones”, sin reaccionar a las provocaciones de los adversarios.
Por su parte, la candidata Dilma Rousseff afirmó que la campaña debe finalizar sin “clima de odio”, de “desavenencias o episodios desagradables”. “No es adecuado instar a las desavenencias, crear calumnias, intentar una campaña que más que nada genera confusión y conflicto. Creo que es posible un ambiente de paz en el final de estas elecciónes”.
(Fuente: Estadão)
