La Legislatura santafesina aprobó este jueves una iniciativa que incorpora un nuevo mecanismo electoral propuesto por el diputado Pablo Javkin: una única papeleta que tendrá todos los candidatos a un cargo con nombre, apellido y ¡foto!. El votante deberá marcar con una cruz a su preferido.
Los legisladores del Frente Progresista y de la oposición sancionaron este jueves el proyecto de ley que incorpora una particualr modificación electoral.
Según explicó el diputado Javkin, la boleta única permitirá la “disminución del gasto electoral, ya que se imprime un número de boletas apenas superior a la cantidad total de electores”.
Además termina con las boletas sábana y “no hay posibilidad de listas colectoras, puesto que en la boleta única sólo puede ir un candidato por partido político o alianza, como manda la Constitución”.
Javkin también destacó que “moderará algunas de las formas más burdas de clientelismo político, impedirá la utilización de boletas adulteradas o truchas, que en numerosos distritos del país han sido utilizadas deliberadamente para confundir al elector generando luego la anulación de los votos”.
A la iniciativa que se aprobó este jueves en el Senado, se sumó otra del PJ que pide incorporar el mismo mecanismo para las elecciones internas abiertas.
Javkin explicó que en el caso de diputados, concejales y miembros de comisiones comunales, la autoridad electoral establecerá en cada sufragio qué número de candidatos titulares y suplentes deberán figurar en ella.
En todas las elecciones, las listas completas de candidatos con sus respectivos suplentes serán publicadas en afiches de exhibición obligatoria que contendrán de manera visible y clara las listas de candidatos propuestos por los partidos políticos, agrupaciones municipales, federaciones y alianzas que integran cada Boleta Única. En el caso de los cargos ejecutivos deberán incluirse fotos, que facilitarán la identificación por parte de electores no alfabetizados.
En cuanto a la Unificación del Padrón Electoral, cada circuito se dividirá en mesas que se constituirán con hasta 350 electores inscriptos agrupados por orden alfabético y sin distinción de sexo. De esta manera, se suprime la división entre hombres y mujeres que resulta injustificable ante la garantía de igualdad reforzada en la Constitución Nacional y los instrumentos internacionales sobre derechos humanos con jerarquía constitucional.
Por otra parte, las mesas sin distinción de género facilitarán alcanzar la igualdad de número de electores por mesa, particularmente en aquellos circuitos de escasa población o en lugares donde por diversos motivos existe un notable predominio de uno de los sexos.
