
No eran “militantes K” ni “camioneros de Moyano”, como mintió desvergonzadamente el multimedios, sino trabajadores despedidos y privados de sus derechos los que protestaron frente a Clarín: delegados despedidos de Artes Gráficas Rioplatenses (AGR), dependiente del Grupo Clarín, decidirán este lunes nuevas medidas, tras la protesta que realizaron junto a sus familias frente a la empresa, en demanda de "la libertad sindical" y por "la inmediata reincorporación de los cesanteados". El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, recordó que "hace seis años que tienen problemas con los delegados sindicales, y la Justicia ha dispuesto la incorporación en primera y segunda instancia". Pero Clarín no respeta la ley.
Los trabajadores despedidos en 2004 y en diciembre pasado -diez en total- se habían instalado desde anoche y hasta las 4 de hoy frente al portón de la planta impresora del diario Clarín, ubicada en Zepita al 3200, con familias y compañeros que respaldan la lucha de los ex delegados y que, con cinco nuevos despidos, deja a los trabajadores de AGR sin comisión interna.
"Hace seis años que estamos luchando por la libertad gremial que la empresa nos niega", se quejó Nicolás Rivero, despedido el 20 de diciembre pasado junto a cuatro integrantes de la comisión interna de AGR, que funciona en la calle Corrales 1300 y donde trabajan unos 550 empleados.
Rivero definió a la medida como "un bloqueo gremial de delegados con mandato vigente" y que a su vez son "representantes del Sindicato de la Federación Gráfica bonaerense con el aval de hacer un bloqueo o manifestación gremial".
"Lo que hace Clarín es un atentado contra la libertad sindical" denunció Rivero al subrayar que existe un fallo judicial de 2005 que "nos libera de prestar la tarea como trabajadores, pero obliga a la empresa a permitirnos la entrada para efectuar el libre ejercicio sindical", reclamó.
Las protestas frente a la planta en Corrales fueron interrumpidas por una decisión judicial "bochornosa" dada por un juez civil que "no conoce la actividad gremial", señaló el delegado.
Por esta razón, los trabajadores decidieron continuar las medidas frente al portón de Zepita, donde funciona la planta que imprime los suplementos de Clarín, revistas Viva y Genios y las Páginas Amarillas.
Rivero también informó que "la empresa no cumplió con el pago de una multa de 1,474 mil pesos por impedir la realización de asambleas" y prohibir las elecciones de delegados.
Recordó que los trabajadores despedidos en 2004 fueron absueltos por la justicia y que los directivos de AGR recibió "dos órdenes de reincorporación pero no la cumplieron" y el 19 de agosto pasado la justicia en lo laboral "aplicó una multa de 300 pesos diarios por delegado que recibe el Poder Judicial".
Rivero denunció que los trabajadores de ARG "tendrían que ganar entre 7 y 8 mil pesos de salario pero ganan entre 2.400 y 3 mil porque la empresa absorbe los salarios al no tener los trabajadores fuerza de representatividad".
"Exigimos que nos paguen los salarios como corresponde. Nos deben 242 mil pesos de salario por los trabajadores que despidieron en diciembre", se quejó Rivero en tanto que adelantó que el 20 de enero deberá realizarse una nueva elección de delegados.
"Si no nos dejan entrar y los compañeros quieren votar, vamos a ver qué medida toma el Ministerio por el respeto a la libertad sindical", apuntó.
En tanto, la comisión interna se reunirá el lunes por la tarde en el Sindicato de la Federación Gráfica Bonaerense, Av.
Paseo Colón 731, para analizar la situación y definir los pasos a seguir.
"Seguiremos luchando hasta que reconozcan a la comisión interna elegida por los trabajadores y por la reincorporación de los trabajadores a los puestos de trabajo", señaló.
“Un agravio al sentido común"
Tomada señaló que decir que no hay problemas gremiales en Clarín es “un agravio al sentido común”.
El ministro dijo que los dichos del grupo Clarín argumentando que ante el bloqueo realizado ayer por un centenar de militantes no había conflicto gremial son "un buen ejemplo de lo que es la libertad de prensa, en un país donde se puede decir cualquier cosa impunemente sin tener que rendir cuentas".
"Por ejemplo que se diga que no hay problemas gremiales como lo repitieron por horas es un agravio al sentido común", consideró, y señaló que "en estos momentos AGR ha logrado que no haya comisión interna, sacaron a todos".
"Este ha sido uno más de una tradicional actitud en contra de la libertad sindical del grupo Clarín. En Canal 13 está pasando lo mismo, se prohíbe el ingreso a delegados y no pueden hacer elecciones normales. Esto no es el ejercicio de la libertad sindical que en miles de empresas funciona normalmente", agregó.
El jefe de la cartera laboral dijo que "ya se agota la imaginación" para hacer que AGR cumpla con los fallos judiciales pero aseguró que va "a seguir bregando" y que el próximo lunes "forzará una nueva búsqueda de soluciones".
