
La presidenta del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, sostuvo que las sugerencias de algunos economistas de que la inflación se combate con credibilidad, suponen un deseo de enfriar la economía, “volver a plantear la vieja lógica neoliberal”.
La titular del BCRA aseveró este domingo, en una entrevista publicada por el matutino Página/12, que ser “creíble” para algunos economistas “significa volver a plantear la vieja lógica neoliberal con políticas amigables para el mercado financiero, colocar deuda en el exterior para financiarse a pesar de que podemos hacerlo en forma más barata y virtuosa con las reservas. Ser creíble es frenar la mejora de los salarios en la distribución funcional del ingreso. Ser creíble es reducir el gasto público y dejar de lado la política de la distribución del ingreso”.
Y agregó que “tenemos que valorar la autonomía que recuperamos en los últimos años. Esto no significa desconocer que existan problemas o que algunos precios aumentan más de lo deseable, pero no podemos equivocarnos en el diagnóstico a la hora de resolver los problemas. La visión del ajuste también está en el discurso internacional. A los países de Europa les piden que sean creíbles, que salgan a colocar deuda, que ajusten, que reduzcan el estado de bienestar. Es una película que ya vivimos.
Con respecto al tipo de cambio real, Marcó del Pont, aseguró que el tipo de cambio real "sigue siendo competitivo", y señaló que entre los objetivos de la entidad para este año se encuentra la expansión del crédito destinado al sector productivo.
En ese sentido, señaló que el tipo de cambio "se apreció con respecto a los máximos alcanzados luego de la hiperdevaluación" y agregó que "el tipo de cambio ajustado por salarios sigue siendo competitivo en relación con los principales países a los que exporta Argentina".
"Cuando vemos lo que sucede con nuestro comercio exterior verificamos que venimos avanzando muchísimo en términos de cantidades exportadas y además se observa un crecimiento en la participación de las manufacturas industriales; ese equilibrio del sector externo es una pauta fundamental para saber qué tengo que hacer en términos de política cambiaria", explicó.
Detalló que "entre 2008 y 2010 Argentina tuvo una devaluación nominal del 28 por ciento" y destacó que "en los últimos dos años Argentina fue el único país de América latina que no dejó apreciar el tipo de cambio".
Asimismo, "la devaluación del 4-5 por ciento que tuvimos el año pasado supuso un esfuerzo enorme del Banco Central comprando todos los dólares del comercio exterior", sostuvo.
En este contexto, consideró que "en Argentina hay que discutir competitividad más allá del tipo de cambio desde una perspectiva sistémica donde también esté contemplado el crédito", y ejemplificó que "en Brasil, una parte de la apreciación es neutralizada con el Banco Nacional de Desarrollo (Bndes)".
"Este año -aseguró- queremos que el crédito pase del 11 al 12 por ciento del PIB, para subir un punto porcentual el crédito tiene que aumentar entre 30 y 35 por ciento. Además apuntamos a que sean préstamos destinados al sector productivo y no tanto al consumo".
Proyectó que "este año Argentina va a tener un fuerte crecimiento de la demanda de crédito, como sucedió en el último trimestre de 2010".
Recordó que el Fondo del Bicentenario "son 8000 millones de pesos dirigidos a sectores estratégicos que tienen que ver con ampliación de capacidad productiva, sustitución de importaciones y creación de empleo".
Marcó del Pont dijo que con los bancos "estamos viendo qué se puede hace para resolver los posibles desfasajes entre las tasas de interés de corto y largo plazo; este año tiene que crecer el crédito".
"Armamos un Programa Monetario para 2011 consistente con una economía que crece mucho, que tiene que recuperar niveles de crédito, de depósitos y de ahorro", concluyó.
