
Con un promedio de 32 personas por reunión, ya se realizaron 23 de las 50 asambleas del Presupuesto Participativo 2012. En total, sólo 756 vecinos de más de un millón de rosarinos se acercaron a debatir. Demora en la concreción de obras.
“Presupuesto Participativo: más de 750 vecinos ya comenzaron a debatir nuevas ideas para sus barrios”, se titular el parte difundido este martes por el municipio.
“Son los que asistieron a las 23 asambleas barriales que ya se realizaron entre el 18 de marzo y el lunes, aumentando la convocatoria de participantes con respecto a las primeras reuniones barriales del PP 2011. La mayoría de las nuevas propuestas abarcan proyectos urbanos y sociales”, se entusiasma.
El PP, una herramienta de participación ciudadana que también se emplea en ciudades de otros países, suele ser elogiada tanto por oficialistas como por opositores.
Sin embargo, el atraso por parte de la gestión de Miguel Lifschitz en llevar adelante las propuestas elaboradas y votadas por los vecinos, termina por desligitimar el instrumento. En algunos casos, las obras demoran hasta tres años en concretarse.
Según el municipio, “entre el 18 de marzo y el 4 de abril, 756 vecinos participaron de las 23 asambleas barriales iniciales del Presupuesto Participativo 2012 que se desarrollaron en los seis distritos de la ciudad, con un incremento de asistencia respecto a las primeras reuniones análogas del PP 2011”.
De un total de 50 asambleas programadas, hasta el momento se concretaron 4 en el distrito Oeste, 5 en los distritos Centro, Noroeste y Oeste, y 2 en los distritos Norte y Sudoeste.
Las reuniones con mayor convocatoria fueron en la escuela “Soldados de Malvinas” del distrito Sur; en la escuela “Fray Luis Beltrán” del distrito Noroeste; y en la vecinal “13 de Marzo” del distrito Oeste”, señala el parte, sin brindar precisiones sobre la cantidad de vecinos que asistieron.
La comunicación oficial señala que “es significativo remarcar que todos los asistentes a las asambleas barriales están al tanto de lo que significa el Presupuesto Participativo, lo que se interpreta como señal de la difusión y consolidación que ha tenido dicha herramienta de participación en sus 10 años de desarrollo ininterrumpido”.
Tras una década, lo menos que puede esperarse en que los vecinos conozcan de qué se trata. Es lamentable, sin embargo, la baja participación ciudadana.
