El examen determinó una

La hija de una pareja de militantes desaparecidos en Rosario durante la última dictadura militar, fue identificada este martes a través de un examen ordenado por la Justicia Federal y realizado por el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Según el análisis genético, María –su actual nombre– tiene "un 99.99 por ciento de parentalidad" con Cecilia Beatriz Barral, desaparecida en agosto del 76 mientras se hallaba embarazada de 9 meses.

El examen fue ordenado por el juez federal Nº 4 Marcelo Bailaque y constató que María es la hija de Cecilia Beatriz Barral, secuestrada en agosto de 1976 cuando cursaba un embarazo a término.

Gracias a la infatigable tarea de su hermana Ana, María tiene desde este miércoles su nueva identidad. El caso tiene un parangón con el de los hijos de Ernestina Herrera de Noble, ya que María no aceptaba en un principio hacerse un análisis de ADN, hasta que la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario ordenó la misma. El juez Bailaque informó este martes a las partes del resultado.

María estaba en el vientre de su madre Cecilia el 2 de agosto de 1976, cuando junto a su pareja fueron secuestrados de la vivienda de Necochea 2050 en un operativo clandestino llevado adelante por el Destacamento de Inteligencia 121, donde fueron secuestrados además otras dos personas y otro asesinado.

Barral y su pareja fueron trasladados a la "Quinta Operacional de Fisherton", donde fueron vistos por última vez el 11 de agosto de 1976 por Fernando Brarda. Dos hombres armados la llevaron con solo unos días de vida a una vivienda de calle Amenábar al 3000 en la ciudad de Santa Fe, donde una familia la crió.

El juez que blanqueó la entrega fue Luis Vera Candiotti, procesado en febrero último por supresión de identidad de María Carolina Guallane. Ana, quien tenía dos años entonces, supo que su padre podría haberle dado una hermana con otra madre. Nunca bajó los brazos, pensando en encontrarla. En 2004 el abogado santafesino Jorge Pedraza denunció el caso.

Pedraza recordó que "el 30 de diciembre de 1976, la niña, que permaneció siempre en poder de la misma familia, es inscripta en el Registro Civil como María". Y agrega que al año de guarda se inician los trámites de adopción plena en el Juzgado en lo Civil y Comercial de la Novena Nominación, dictándose sentencia en diciembre del 77.

El fallo tramitado ante la Secretaría de Derechos Humanos del juzgado, a cargo de Gonzalo López Quintana, contenido en el expediente Nº 260/09 y caratulado Sumario Averiguación Violación a los Derechos Humanos, sostiene que “se ha logrado determinar la identidad de una persona que naciera en cautiverio luego de que su madre biológica fuera privada de libertad, permaneciendo a la fecha desaparecida”.

Y agrega: "En el expediente mencionado se investiga entre otros hechos la privación ilegítima de la libertad mediando violencias y amenazas y posterior desaparición física (homicidio) de Cecilia Beatriz Barral, como también de su pareja, en oportunidad de desarrollarse un procedimiento de fuerzas conjuntas a cargo del Ejército durante el último gobierno de facto instaurado a través del llamado ‘Proceso de Reorganización Nacional’, en el domicilio de calle Necochea N 2050 de Rosario".

Según el dictamen "el procedimiento ocurrió el día 2 de agosto de 1976 comenzando la privación ilegítima de la libertad en la fecha y lugar indicada precedentemente y continuando en la llamada ‘Quinta Operacional de Fisherton’ sita en la calle Calasanz Nº 9100 de la ciudad de Rosario. En el momento del procedimiento Cecilia Barral estaba cursando un embarazo muy avanzado considerándose muy probable que ella diera a luz en ese estado de cautiverio".

Ante el caso planteado se ordenaron las pruebas pertinentes por parte del Juzgado quedando a cargo de la realización de la pericia el Banco Nacional de Datos Genéticos. Este martes, se hizo presente en el Juzgado Federal Nº 4, la directora de esa entidad quien presentó personalmente el correspondiente informe.

Según el mismo se pudo determinar que "según los cálculos matemáticos estadísticos efectuados a partir de la información biológica obtenida de la investigación del polimorfismo del ADN en regiones microsatélites STRs, el padre alegado que se encuentra desaparecido y la madre alegada quien también se encuentra desaparecida, tienen una probabilidad de parentalidad del 99,99 por ciento con respecto al perfil genético obtenido de la muestra hemática de la persona sometida a estudio".

"Esto significa que la pareja de personas desaparecidas tienen la probabilidad porcentual indicada anteriormente de haber sido los padres biológicos del perfil genético obtenido", concluye el fallo judicial.

Fuente: Rosario/12
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