Los familiares de Allende se mostraron

Las pericias médico-legales realizadas este lunes buscan determinar las circunstancias en que falleció el ex presidente chileno Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973, durante el golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet.

La diligencia estuvo encabezada por el juez de la Corte de Apelaciones de Santiago Mario Carroza y fue realizada por peritos del Servicio Médico Legal (SML) y de la Policía de Investigaciones, ante un equipo de forenses y antropólogos, cinco de ellos extranjeros.

El féretro con los restos del ex presidente Allende (1970-1973) fue trasladado a las dependencias del SML, donde un equipo multidisciplinario de expertos inició las pericias con un examen radiológico de la pequeña urna donde reposa la osamenta.

A continuación se clasificarán los restos óseos y se comprobará con exámenes arqueológicos que no haya ningún resto de ropa u otros elementos que puedan dar luz a nuevos detalles, detalló el director del SML, Patricio Bustos.

En paralelo, en los próximos días se enviarán a un laboratorio de Austria muestras óseas del ex mandatario y muestras de sangre de la familia para confirmar con pruebas genéticas que los restos pertenecen a Salvador Allende.

Después de estas primeras evaluaciones, los peritos del SML y los especialistas extranjeros definirán los procedimientos a seguir en los meses siguientes.

Estos incluirán pericias balísticas para establecer si el ex gobernante se disparó en la barbilla, como sostiene la versión más difundida de su muerte, y el tipo de arma que utilizó.

En la exhumación también estuvieron presentes varios familiares de Allende, entre ellos la senadora socialista Isabel Allende y Carmen Paz, ambas hijas del mandatario, y dirigentes políticos de la Concertación, la coalición de centroizquierda que gobernó el país desde el retorno a la democracia hasta el año pasado.

En el interior del mausoleo familiar, trabajadores del cementerio abrieron la tumba donde reposaba el féretro con los restos del gobernante socialista, que falleció en el Palacio de La Moneda el 11 de septiembre de 1973, durante el golpe de Estado de Augusto Pinochet.

La versión más aceptada sostiene que el mandatario, atrapado en el palacio presidencial mientras este ardía debido a los ataques por tierra y aire de los militares golpistas, se suicidó disparándose en la barbilla con un fusil de asalto que le regaló el líder cubano Fidel Castro.

La senadora Isabel Allende manifestó al término de la exhumación la "satisfacción" de la familia "por los avances logrados en este trascendental proceso judicial para establecer la verdad de lo ocurrido el trágico 11 de septiembre de 1973".

La hija del ex presidente reafirmó, además, que su familia tiene "la convicción de que el presidente Salvador Allende tomó la decisión de morir como un gesto de coherencia política en defensa al mandato que le fue entregado por el pueblo".

La exhumación contó con la presencia de observadores de la Cruz Roja Internacional y del Equipo de Antropología Forense de Argentina.

Además, especialistas de España, Estados Unidos, Reino Unido, Colombia y Argentina trabajarán a lo largo de esta semana con los peritos del SML y otros profesionales chilenos.

En esta ocasión los restos del ex mandatario no serán sometidos a una autopsia, procedimiento que ya se realizó en dos ocasiones, la primera pocos días después de su muerte, y la segunda en 1990, cuando su cadáver fue exhumado y trasladado a Santiago desde la ciudad costera de Viña del Mar.

El tanatólogo español Francisco Etxeverría, que participa en la investigación, aseguró que los peritajes pueden llevar "varios meses" de trabajo, por lo que los especialistas extranjeros que colaboran en la exhumación se llevaran a sus respectivos países la información de laboratorio que obtengan estos días en Chile.

Etxeverría destacó que Chile "está poniendo todos los medios humanos y técnicos" necesarios para identificar a víctimas de la dictadura, algo que, a su juicio, no sucede en España, donde la clase política aún arrastra "un complejo de culpabilidad" respecto al franquismo.

Fuente: Diario El Nacional, de Chile
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