
El desencuentro entre el PS y la UCR no muestra síntomas conciliatorios que le bajen la temperatura a las declaraciones destempladas de uno y otro lado. El lunes podría haber reunión, dicen los socialistas, aunque los radicales lo relativizan.
El senador socialista Juan Carlos Zabalza adelantó que se iban a reunirse el lunes “para hablar claramente y ver si se puede avanzar en la concreción de un Frente Progresista a nivel nacional”. Pero desde el radicalismo negaron que el encuentro tenga fecha definida, porque el titular del partido, Ángel Rozas, el lunes estará en el Chaco. Los roces amenazan trasladarse al escenario santafesino, donde Hermes Binner y su calvo delfín, Antonio Bonfatti, necesitan retener todos los votos posibles para seguir en la Casa Gris.
El socialismo buscó poner paños fríos a las discusiones sobre la conformación de un frente electoral con la UCR que incluya o no al peronismo disidente –en particular a Francisco de Narváez– mientras se prepara un encuentro entre las cúpulas de ambos partidos para la semana próxima.
Desde el socialismo se intentó enviar una señal de distensión para disipar los rumores de inminente ruptura, con las declaraciones de Zabalza, hombre de confianza del gobernador santafesino Hermes Binner, quien afirmó que "las puertas no están cerradas de ninguna manera" con la UCR. Tan es así, que el legislador anunció que el lunes se reunirían las cúpulas de ambos partidos para debatir las diferencias.
Desde el radicalismo, no obstante, se mostraron reticentes y negaron que el encuentro tenga fecha definida debido a que el titular del partido, Angel Rozas, estará el lunes en Chaco. Además, los radicales ya tienen programada, una reunión de la mesa del Comité Nacional para el miércoles próximo, en la que se tomará una decisión respecto a la situación partidaria y a su política de alianzas, según informaron fuentes partidarias.
El malestar de la UCR con el socialismo se profundizó en las últimas horas tras las declaraciones de Binner de rechazo a la conformación de un frente con De Narvaez, cuando se esperaba del gobernador una definición para integrar la fórmula presidencial con Ricardo Alfonsín.
"Nosotros fuimos todo lo pacientes que ellos requirieron porque entendíamos que primero tenía que definirse la interna de Santa Fe, pero pasada la elección esperábamos gestos de unidad y sobretodo definiciones y vemos que seguimos en la misma", confió una alta fuente partidaria.
Los cuestionamientos a la indefinición de Binner crecieron en las últimas horas y al jujeño Gerardo Morales –que este jueves dio por terminado el acuerdo– se sumó este viernes el candidato a gobernador de Córdoba, Oscar Aguad, quien criticó "la ambigüedad" que reina en el socialismo.
"Si Binner tiene tantas dudas, la UCR tiene que seguir adelante", declaró Aguad en declaraciones radiales, y admitió que "está complicado" el panorama de una eventual alianza entre Alfonsín y Binner.
El presidente del bloque de diputados del radicalismo, Ricardo Gil Lavedra, consideró por su parte que las "dificultades para llegar a acuerdos y para poder dialogar", se deben a "cierta banalidad que han tenido las discusiones, sobre todo a través de los medios".
Gil Lavedra dijo tener todavía "esperanzas" en que se pueda formular "una alternativa de claro tinte progresista", y advirtió que "lo importante más allá de los frentes es el contenido de las propuestas políticas públicas que se ofrecen".
Paralelamente, los líderes radicales de los principales sectores de la UCR a nivel bonaerense se reunieron ayer, en un encuentro que fue calificado como tenso por voceros partidarios, para limar asperezas respecto al armado de listas en la provincia.
Las mismas fuentes dijeron que si bien internamente se acepta un acuerdo con De Narvaez, hubo protestas de los alfonsinistas "puros" que se sienten "relegados" de los primeros lugares de las listas, ofrecidos a los denarvaistas, en muchas de las principales secciones electorales.
Fuente: Télam
