
Una mujer de 58 años es la primer persona en ser condenada por bajar música en Escocia. La industria discográfica británica la investiga desde 2008 y la Justicia dictaminó que deberá pasar tres años bajo vigilancia policial por violar leyes de copyright.
Una abuela escocesa fue sentenciada a tres años de libertad condicional por bajar y compartir música a través de Internet. Anne Muir, que trabaja como auxiliar de enfermería en Ayr, un pueblo de Escocia, confesó haber compartido más de 30.000 canciones en la red.
Muir fue demandada por la Industria Fonográfica Británica y la Federación Internacional para la Industria Fonográfica –también conocidas como BPI e IFPI, por sus siglas en inglés–. Estas organizaciones calcularon que comprar todas esas canciones –de las que más de 24.000 eran pistas de karaoke– habría costado 54.000 libras (88.716 dólares).
La investigación de BPI y la IFPI en Muir comenzó en 2008, cuando la industria musical inició una agresiva campaña para perseguir y sancionar las descargas ilegales.
Un vocero de la BPI señaló: "Hoy el tribunal ha reconocido que el intercambio de archivos ilegales a gran escala es un asunto serio y ha impuesto una pena destinada a prevenir esta conducta en el futuro. Nos gustaría dar las gracias a la policía de Strathclyde y el servicio de procurador fiscal en Ayr por su trabajo diligente en la investigación".
Muir se declaró culpable en el juicio, aunque afirmó que nunca había ganado dinero compartiendo música, y que sólo lo hacía para mejorar su autoestima. También dijo sufrir depresión por varios años, a lo que el tribunal respondió obligándola a ir a terapia junto con la condena.
Fuente: The Guardian
