
El Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), denunció que la "persecusión política" padecida por los integrantes de esa organización en Santiago del Estero, recuerda a los "tiempos de la dictadura y el juarismo".
Mediante un comunicado, el MNCI afirmó que “estas acciones no son nuevas”, las cuales “buscan amedrentar a los luchadores populares y frenar la visibilidad de la construcción popular que se está llevando a cabo”.
Entre los días 6 y 7 de junio fueron detenidos por la policia santiagueña, Alcides Santillán y Rafael Martín Galván por supuesto delito de amenaza en perjuicio de Hortensia Policarpio de Valderrama. El primero fue puesto en libertad, el otro continua detenido, a pesar del escrito que presentó la organización solicitando la libertad. Tal como informa el comunicado, dado que el juez a cargo no se presentó a trabajar, la situación permanece sin respuesta.
Por otro lado, en el juzgado criminal cuarto de la ciudad de Santiago Capital, a cargo de Tarchini Saavedra, se libró una orden de detención contra 12 integrantes del Movimiento por una denuncia de la Sociedad Julián Hnos. autodenominados propietarios del campo La Flor, Dpto. Alberdi.
Si bien las causas están bajo secreto de sumario, desde el Mocase aseguran que buscan -con orden de allanamiento y detención- a Ángel Strapazzón, René Santillán, Javier Santillán, Lino Santillán, Deolinda Carrizo, Hugo Carrizo, Gustavo Carrizo, entre otros. Los delitos por los que maliciosamente se los acusa son por asociación ilícita, daños, usurpación, tenencia de armas de guerra, etcétera.
El MNCI se refirió a estos miembros de la organización que son perseguidos como “luchadores por la igualdad, la justicia, por el derecho a la tierra y a la soberanía alimentaria. Comprometidos con las campesinas y campesinos y los sectores populares, y eternos defensores de los derechos humanos”.
Los miembros del MNCI junto a los integrantes del Mocase Vía Campesina, exigen “el fin de la judicialización y criminalización de la protesta social y castigo a los que construyen falsas pruebas y acusaciones infundadas”.
El Mocase agrupa unas ocho mil familias campesinas sobre 16 mil en toda la provincia. Su accionar está basado en la lucha por la tierra y el desarrollo de emprendimientos productivos autónomos. Sostienen su estrategia de vida en la producción diversificada de algodón, ganado caprino y bovino para la producción de carnes, leches y quesos.
Desde 1990 defienden la posesión de las tierras contra las pretensiones de accionistas mayoritarios, y de financieras que ostentan títulos de dominio de miles de hectáreas compradas a precio irrisorio durante la última dictadura militar. Sus miembros cuentan de cárcel, persecusiones y hasta torturas. “Más nos aprietan, más nos unimos”, dicen.
Fotos: Juan Lopez de Mesa e Indymedia Argentina
