El baterista de la banda australiana Hillsong United, Branson Gillies, se zambulló de “palomita” sobre el público –durante un show en Brasil– pero nadie se molestó en atajarlo y se estrelló contra el suelo. Por suerte, resultó ileso.
La euforia del momento casi le cuesta la vida al joven, quien corrió por la pasarela del escenario y se tiró, sin imaginar lo que le esperaba.
Un hecho que es común en algunos conciertos casi termina en desgracia cuando un baterista decidió lanzarse a su público sin imaginar lo que le esperaba.
El hecho se produjo en Brasil, cuando Brandon Gillies, de la banda australiana Hillsong, anunció a los asistentes que correría por la pasarela y que ellos lo agarren cuando se tire.
Sin embargo, nadie le hizo caso y el baterista cayó al piso ante la mirada atenta de sus seguidores.
Minutos después, Gillies fue socorrido por los miembros de seguridad y sacado en brazos pues tenía varios golpes en el cuerpo.
Fuente: Colombia.com
