
La novena etapa del Tour de Francia fue marcada este domingo por el accidente que provocó un móvil de la TV francesa e involucró a dos de los competidores –el español Juan Antonio Flecha y el holandés Johnny Hoogerland– que encabezaban la competencia.
En el tramo que va de Issoire a Saint-Flour, a menos de 40 km de la meta, el vehículo de France TV tocó a Flecha al intentar sobrepasarlo provocando que éste se fuera contra el holandés, quien, tras despistar rodó sobre un cerco de alambre de púas, mientras que el español golpeó con dureza sobre el asfalto.
El español pudo retomar la carrera aunque retrasado unos cuantos minutos con contusiones en codos y rodillas, en tanto que Hoogerland, que se llevó la peor parte al quedar enredado en las púas del cerco, también logró proseguir, aunque mucho más atrás ya que sus heridas debieron ser atendidas con mayor cuidado. Una vez finalizada la etapa, Hoogerland fue llevado al hospital donde recibió 33 puntos de sutura en sus piernas.
El accidente causó una dura reacción en el seno de la organización. El ex ciclista Bernard Hinault, que forma parte de la misma, se mostró este lunes partidario de que se reduzcan los coches que siguen la carrera y que, en la medida de lo posible, éstos sean conducidos por exciclistas, "que saben cómo funciona la competición".
El ciclista holandés involucrado en el accidente, por su parte, señaló que no hay que cargar las tintas contra los conductores del coche que se le llevó por delante. "Ha sido un accidente horrible y me ha tocado a mí. Le dije a Flecha que teníamos suerte de estar vivos, mientras que Wouter Weylandt murió en una caída" en el pasado Tour, afirmó el ciclista del Vacansoleil. "Creo que las personas del coche se sienten ya bastante culpables y que nos pedirán perdón a Flecha y a mí", sostuvo.
No es el primer incidente de este tipo que se produce en la presente edición del Tour, ya que el pasado miércoles una moto provocó la caída del campeón de Dinamarca, Nicki Sorensen, del Saxo Bank.
Fuente: Le Monde, The Guardian
