
Se estrenó este jueves en las salas rosarinas The Ward, la nueva producción de John Carpenter, uno de los grandes directores de terror y ciencia ficción de la historia del cine. El último film suyo proyectado en la ciudad fue Vampiros, en 1998.
Después de haber filmado algunas de las mejores películas de terror y ciencia ficción de todos los tiempos, y sorprender a los críticos con Halloween, una de las producciones independientes más redituables de la historia.
El siglo XXI no fue nada generoso con Carpenter, que luego de estrenar Ghosts of Mars , su última película para la pantalla grande, se encontró sin filmar durante una década, aplicando su talento exclusivamente para televisión.
Teniendo en cuenta que Ghosts of Mars ni siquiera se estrenó en los cines argentinos, ningún cinéfilo argentino ha podido ver el estreno de un film de John Carpenter en cine desde fines de los ‘90 con la salvaje Vampiros.
Para la última generación de fans criollos del cine fantástico el inminente estreno de The Ward (Atrapada) sea todo un acontecimiento, lo que ofrece por un lado la celebración de reencontrarse con el trabajo de un gran director, y a su vez lo contraproducente de recibirlo con expectativas demasiado grandes.
The Ward no es precisamente una gran producción, ni siquiera dentro del modesto rango económico que ha tenido la obra de Carpenter, de hecho parece tener un origen televisivo que debido a su calidad y al nombre de su director logró un estreno limitado en algunas salas de las principales ciudades de los Estados Unidos.
The Ward es un Carpenter decididamente intimista. La historia de una chica encerrada en un manicomio luego de un acto incendiario donde las pacientes viven poco funciona como una historia de fantasmas clásica, como el clásico The Fog -La niebla- antecedente directo de la ola de films de espectros japoneses que vienen del más allá a reclamar algún tipo de injusticia, como en Ringu sólo que en el último trabajo de Carpenter hay una vuelta de guión en otra dirección que es mejor no adelantar.
A pesar de su modesta concepción y su origen televisivo, Atrapada es ciento por ciento John Carpenter y es un lujo poder verla en pantalla grande.
Fuente: Página 12
