
Una potente bomba estalló este viernes en el centro de Oslo provocando 93 muertos, además de importantes daños en edificios gubernamentales, incluido el despacho del primer ministro, el socialdemócrata Jens Stoltenberg.
En tanto, en otro extraño hecho de violencia, al menos cinco personas resultaron heridas después de que un individuo disfrazado de agente de Policía disparara indiscriminadamente contra los asistentes a una reunión anual de las juventudes del gobernante Partido Laborista en la isla de Utoya, al oeste de Oslo, según informó la televisión estatal noruega NRK.
El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, tenía previsto asistir a este encuentro y pronunciar un discurso ante las juventudes de su partido.
“Esto es muy grave”, dijo el primer ministro a la cadena de televisión TV2, y añadió que la policía le había pedido que no dijera desde dónde hablaba. Stoltenberg declaró que todos los ministros del Gobierno de centroizquierda estaban a salvo.
En cuanto al atentado en Oslo, pocos minutos después del estallido, la agencia de noticias noruega NTB reprodujo un comunicado gubernamental en el que se confirmaba que Stoltenberg se encontraba a salvo y que no había sufrido ningún daño.
“Siete personas murieron y dos resultaron gravemente heridas”, declaró el jefe de la Policía de Oslo, Sveinung Sponheim, en rueda de prensa.
Las primeras indagaciones indican, agregó, que se trataría de una bomba que estalló en un coche estacionado en la zona céntrica de la capital noruega, fuertemente acordonada por soldados tras la explosión.
“Debe haber sido una bomba, la gente corría producto del pánico. Conté al menos 10 heridos”, dijo Kjersti Vedun, quien se encontraba en el área en el momento del atentado.
El estallido destrozó la mayoría de los ventanales del edificio de 17 pisos en el que se encuentra la oficina de Stoltenberg, así como ministerios cercanos, incluido el de Petróleo, que estaba en llamas, según corresponsales de la cadena de radio y televisión BBC.
“Vi que las ventanas del edificio del (diario) VG y de la sede del gobierno estallaron. Hay personas ensangrentadas en la calle”, declaró la periodista Ingunn Andersen, de la radio estatal NRK, desde el lugar de los hechos.
“Hay cristales por todas partes. Es el caos total. Las ventanas de todos los edificios de los alrededores saltaron por los aires”, añadió la reportera, quien inicialmente pensó que se trataba de un “terremoto”.
Noruega pertenece a la OTAN y fue amenazada en varias oportunidades por Al Qaeda por su participación en la misión internacional en Afganistán. Sin embargo, la violencia política es algo prácticamente desconocido en el país.
Extraño tiroteo
Por su parte, el propio jefe del Ejecutivo informó personalmente sobre el tiroteo que sufrió la reunión anual de la juventud del gobernante Partido Laborista, en declaraciones a la televisión noruega. “La situación en Utoeya es crítica”, declaró Stoltenberg al canal independiente TV2.
Este tiroteo se produjo poco después de la explosión en los edificios en que se encuentran la oficina del primer ministro y el Ministerio del Petróleo, en pleno centro de Oslo.
Un grupo extremista islámico, los Partidarios de la Jihad Global, reivindicó la responsabilidad de los ataques llevados a cabo este viernes en la capital noruega, vinculándolos con la nueva publicación de las caricaturas sobre el profeta Mahoma, según informó la televisión pública NRK.
La policía noruega, por su parte, dijo que estima que la explosión que sacudió el centro de la capital y el tiroteo en un mitin de la juventud del Partido Laborista ocurrido poco después están vinculados entre sí.
En este marco, las autoridades noruegas decidieron suspender la aplicación del acuerdo de Schengen, que garantiza la libre circulación de los ciudadanos dentro de la Unión Europea, y reforzar el control de sus fronteras tras los ataques terroristas registrados en Oslo y sus alrededores.
Lo dijo un vocero de la policía noruega, en declaraciones al canal de televisión pública NRK y reproducido por la agencia alemana DPA.
Noruega no forma parte de la Unión Europea, pero sí adhiere al acuerdo de Schengen, por lo que los viajeros provenientes de países UE no están sujetos a controles en sus fronteras.
En tanto distintas voces se hicieron escuchar repudiando la violencia. “Estos ataques demuestran que ningún país en el mundo, grande o pequeño, es inmune a la violencia”, destacó el presidente estadounidense Barack Obama.
Mientras, el presidente de la Unión Europea, el belga Herman Van Rompuy, también se pronunció de manera enérgica contra “estas acciones cobardes, que no tienen ninguna justificación”.
“Condeno con toda mi fuerza estos actos de violencia en Noruega”, dijo por otra parte el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el danés Anders Fogh Rasmussen, tras expresar su “pesar al pueblo noruego”.
“Se trata de una acción odiosa e inaceptable”, afirmó el presidente francés Nicolas Sarkozy, mientras que el premier italiano Silvio Berlusconi envió un mensaje a su colega noruego, Jens Stoltenberg, destacando su “cercanía al pueblo de Noruega en este difícil momento en la lucha común contra el terrorismo”.
Fuente: Télam | Fotos: AFP
