
La cantante Amy Winehouse, de 27 años, fue encontrada muerta este sábado en su casa de Londres. Era una de las voces blancas más relevantes del soul, con un talento desbordante y un futuro promisorio que se cortó para siempre. Desde hace años tenía serios problemas en su salud, acechada por sus adicciones a las drogas.
El soul, el jazz, el rhythm & blues, el rock’n roll y ska, perdieron a una poderosa intérprete que desde su aparición, a principios de la primera década del siglo XXI, dejó boquiabierto al mundo musical por su expresividad y talento interpretativo.
Según la BBC, una persona llamó este sábado a las 15.54 (hora de Inglaterra) al servicio de ambulancias, que envió dos vehículos al departamento de la cantante en Camden Town, al norte de Londres, pero Winehouse ya estaba muerta.
Había empezado una gira en el mes de junio por Europa y según su entorno se encontraba en buena forma. Sin embargo, el concierto que llevó a cabo en Belgrado el 18 de junio, en el que apenas pudo cantar y se tambaleó en el escenario, volvió a demostrar que tenía problemas.
Winehouse llegó una hora tarde, un motivo que enfadó mucho al público y más aún cuando vieron a la británica tropezar cuando subía al escenario. Esa misma semana su representante anunció que cancelaba la gira.
La cantante saltó a la fama en 2006 por su canción Rehab, pero también por sus continuos problemas relacionados con el alcohol, las drogas y sus ingresos de centros de rehabilitación. Siempre se caracterizó por ser una artista polémica.
Llamó a Madonna "vieja señorita" y confesó algún intento de suicidio. Entró y salió varias veces de los hospitales y muchos medios británicos, especialmente los tabloides sensacionalistas, especularon con su afición al alcohol y las sobredosis de drogas.
Incluso su padre llegó a hablar en el Parlamento británico sobre la drogadicción porque quería abrir los ojos a los parlamentarios sobre los problemas que encuentran los toxicómanos para dejar su adicción. También tuvo problemas con su marido, Blake Fielder-Civil, que estuvo en la cárcel y era toxicómano como ella. En algún momento Winehouse confesó que fumaba 200 libras (unos 300 euros) de marihuana a la semana.
Para lo bueno y para lo malo, Winehouse, que había nacido el 14 de septiembre de 1983, se convirtió en uno de los iconos de la música mundial. Incluso un artista italiano creó una escultura a tamaño real de la cantante en el que la mostraba con un tiro en la cabeza.
La cantante solo publicó dos álbumes, Frank y Back to Black. El segundo le catalpultó a la fama mundial y le proporcionó cinco premios Grammy. También en 2008 se erigió en una de las grandes protagonistas de los premios Brit de la música británica. Recién salida de una (enésima) terapia para superar su adicción a las drogas, la artista recibió una gran ovación y realizó una gran interpretación de un par de sus canciones.
La cantante había hecho su última aparición pública el miércoles por la noche, cuando salió al escenario junto a su ahijada Dionne Bromfield en el teatro The Roundhouse de Camden Town, informa Efe.
A Winehouse se la vio bailar con Bromfield en el escenario mientras animaba a la audiencia a comprar su último álbum.
Varias figuras del mundo de la música y los medios de comunicación han expresado su sorpresa y pesar por la desaparición de una estrella tan destacada del soul.
